Si Europa no mejora, puede perder el mundial en su terreno

Actualizado a las 19:46

FRANCFORT, Alemania (AFP) – Las selecciones europeas participantes en la Copa de las Confederaciones, Alemania y Grecia, defraudaron en el torneo que terminó hoy en tierras germanas con victoria brasileña, y dieron la voz de alarma sobre sus posibilidades dentro de un año en el Mundial.

Grecia fue eliminada sin pena ni gloria en la primera fase, sin marcar ningún gol, y la potente Alemania, jugando como anfitrión, se tuvo que conformar con la tercera plaza (4-3 en prolongación ante México en Leipzig), teniendo resultados negativos ante Argentina y Brasil. Como el fútbol europeo no mejore, puede perder por segunda vez en la historia un Mundial disputado en su suelo, después del ganado por Brasil en Suecia 1958.

Hasta ahora, Europa siempre se ha mantenido fuerte en casa, ganando los otros ocho Mundiales que se disputaron en el Viejo Continente, pero su actuación en la Copa de las Confederaciones hace temer lo peor. Los equipos grandes europeos pasan momentos bajos. En la Eurocopa 2004, todos los equipos potentes decepcionaron, como España, Italia y Alemania, que cayeron en la primera fase, para después ser eliminados sin brillo Inglaterra, Francia y Holanda.

De este modo, la final europea la disputaron Portugal y Grecia, con victoria de los helenos. En aquel torneo, se vio que las grandes potencias europeas ya no daban miedo y que cualquiera las puede derrotar como hicieron Portugal, Grecia y República Checa, los equipos mejores de aquel torneo. Pero, Grecia, el campeón europeo, fue incapaz de marcar ningún gol en esta Copa de las Confederaciones y se marchó como último del Grupo A, con un solo punto, gracias a un empate con México (0-0) en el último partido.

Por su parte, Alemania, que fue eliminada en primera ronda en la pasada Eurocopa, tuvo demasiados problemas. Sudó para ganar en el primer partido a Australia por la mínima diferencia (4-3), mostrando una debilidad alarmante en defensa. Después ganó a Túnez por 3-0, aunque tuvo que esperar para marcar el primer gol en el minuto 74, con un penal transformado por Michael Ballack. Por último, empató con Argentina (2-2) en el último partido de la primera fase y perdió por 3-2 con Brasil en semifinales, con lo que fue incapaz de ganar a ninguno de los sudamericanos, jugando como local, y además encajó cinco goles en total frente a ellos.

Jurgen Klinsmann tiene trabajo que hacer en defensa, aunque a nivel ofensivo está contento, ya que ha marcado 11 goles, con jugadores como Ballack, Kevin Kuranyi y Lukas Podolski. Pero mucho deberán mejorar los anfitriones y Europa en general si no quieren ver como un conjunto latinoamericano les roba el segundo Mundial de su historia en su terreno. En la Copa de las Confederaciones ya han recibido un aviso.

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