“Siempre buscó estar en un escenario”
En octubre de 2010 comenzó un proceso judicial por el pedido de Kielmasz para pasar al régimen de salidas transitorias. Luego de varias audiencias en las que fue contundente la oposición de peritos, fiscalía y querella, el juez Juan Pablo Chirinos rechazó la solicitud de la defensa y denegó el beneficio. Sin embargo, en aquel fallo advirtió: “La presente sentencia niega las salidas al Sr. Kielmasz pero no implican que a futuro se tome la misma medida. Se del dolor que causó este delito a los familiares de las víctimas, pero el sistema penitenciario tiene como misión reintegrar al condenado a la sociedad y este tribunal debe hacer todo lo posible para lograr tal fin”. Como concesión, y a modo de prueba de su “autodisciplina”, el juez dispuso sacar a Kielmasz de la U9 de Neuquén (una cárcel calificada como de máxima seguridad) y pasarlo a una de mediana seguridad, que terminó siendo la de Río Gallegos por decisión de las autoridades del Servicio Penitenciario. Antes del traslado, terminó el secundario en la cárcel neuquina. En el juicio por las salidas transitorias cuatro peritos y una psicóloga de la cárcel neuquina que había atendido a Kielmasz se manifestaron en contra. Juan Pablo Kotlar, psiquiatra contratado por la defensa, dijo que su perfil psicopático es irreversible principalmente porque “no existe un sufrimiento interno que lo lleve a querer pedir ayuda; no siente culpa ni dolor”. El psiquiatra Luis Di Giacomo, perito de la familia de María Emilia y Paula González, explicó que es “altamente probable” la reincidencia, al igual que el psicólogo forense de Cipolletti, Sergio Blanes Cáceres, quien dijo que era “extremadamente alta” esa posibilidad. María Eugenia Abaca, psicóloga del Cuerpo Médico forense de Roca, dijo que Kielmasz “no tiene cura”. Sin embargo, quien conoció más profundamente al detenido por su trabajo como psicóloga de la U9 de Neuquén fue Silvia Alonso, quien aseguró que las salidas son “desaconsejables en todo sentido”. “Él siempre buscó estar como en un escenario; es una actitud que a lo largo de los años no varió”, dijo la profesional. En todas las entrevistas que mantuvieron en la cárcel, “él nunca habló de la causa ni de las víctimas; siempre habló de sí mismo, porque el egocentrismo es su característica”, recordó la profesional. (Redacción central)
En octubre de 2010 comenzó un proceso judicial por el pedido de Kielmasz para pasar al régimen de salidas transitorias. Luego de varias audiencias en las que fue contundente la oposición de peritos, fiscalía y querella, el juez Juan Pablo Chirinos rechazó la solicitud de la defensa y denegó el beneficio. Sin embargo, en aquel fallo advirtió: “La presente sentencia niega las salidas al Sr. Kielmasz pero no implican que a futuro se tome la misma medida. Se del dolor que causó este delito a los familiares de las víctimas, pero el sistema penitenciario tiene como misión reintegrar al condenado a la sociedad y este tribunal debe hacer todo lo posible para lograr tal fin”. Como concesión, y a modo de prueba de su “autodisciplina”, el juez dispuso sacar a Kielmasz de la U9 de Neuquén (una cárcel calificada como de máxima seguridad) y pasarlo a una de mediana seguridad, que terminó siendo la de Río Gallegos por decisión de las autoridades del Servicio Penitenciario. Antes del traslado, terminó el secundario en la cárcel neuquina. En el juicio por las salidas transitorias cuatro peritos y una psicóloga de la cárcel neuquina que había atendido a Kielmasz se manifestaron en contra. Juan Pablo Kotlar, psiquiatra contratado por la defensa, dijo que su perfil psicopático es irreversible principalmente porque “no existe un sufrimiento interno que lo lleve a querer pedir ayuda; no siente culpa ni dolor”. El psiquiatra Luis Di Giacomo, perito de la familia de María Emilia y Paula González, explicó que es “altamente probable” la reincidencia, al igual que el psicólogo forense de Cipolletti, Sergio Blanes Cáceres, quien dijo que era “extremadamente alta” esa posibilidad. María Eugenia Abaca, psicóloga del Cuerpo Médico forense de Roca, dijo que Kielmasz “no tiene cura”. Sin embargo, quien conoció más profundamente al detenido por su trabajo como psicóloga de la U9 de Neuquén fue Silvia Alonso, quien aseguró que las salidas son “desaconsejables en todo sentido”. “Él siempre buscó estar como en un escenario; es una actitud que a lo largo de los años no varió”, dijo la profesional. En todas las entrevistas que mantuvieron en la cárcel, “él nunca habló de la causa ni de las víctimas; siempre habló de sí mismo, porque el egocentrismo es su característica”, recordó la profesional. (Redacción central)
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