Sigue dudoso el caso de Senillosa

El cuerpo hallado en el canal tenía un golpe en la cabeza

NEUQUÉN (AN).- La policía continúa investigando las causas de la muerte de Benedicto Aguilera (69), el poblador de Arroyito que apareció muerto en un canal de riego a la altura de Senillosa. Oficialmente la Policía no dio información sobre el caso, ni siquiera con la excusa de no entorpecer la investigación. La oficina de prensa de la institución no se dio por enterada de la aparición del cadáver, y menos aún designó a algún vocero para que hable del tema. Es decir que la muerte de Aguilera, un antiguo y conocido poblador de Arroyito, fue ignorada por la Jefatura. Según se pudo saber extraoficialmente, ayer se le realizó la autopsia al cadáver. Como dato saliente, el médico forense consignó al menos un fuerte golpe en la cabeza. Sería la única lesión de gravedad. Sin embargo, tal como informó “Río Negro” ayer, el golpe pudo deberse al paso del cuerpo por alguna de las compuertas del canal de riego. La causa de la muerte fue asfixia por sumersión. Aguilera fue visto por última vez el viernes pasado cerca de su casa en Arroyito, donde convivía con una mujer que tiene serios problemas de salud. Según la información extraoficial, él también tenía algunos problemas de alcoholismo. Al parecer ese mismo día se cayó al canal que nace en Arroyito y riega las chacras de Senillosa y Plottier. La autopsia habría determinado que el cuerpo llevaba 72 horas en el agua cuando lo encontraron, el lunes a las 18:30 mil metros aguas abajo del Puente Carancho. La denuncia sobre su desaparición se presentó el domingo a la tarde. Ese día la hijastra del hombre se enteró, por boca de su madre, que faltaba del hogar desde el viernes.


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