Sigue la investigación del trágico incendio
A pesar de la muerte de la incendiaria María Inés Pérez.
JUSTICIA
La investigación en marcha para esclarecer el dramático incendio que dejó cuatro mujeres muertas aún sigue abierta y todavía no se recibieron todas las declaraciones.
Fuentes judiciales informaron que el sumario policial todavía no fue enviado al Juzgado de Instrucción 4, a cargo del juez Ricardo Calcagno, donde se tramita la causa.
En la causa se recibieron decenas de declaraciones en la comisaría 28, pero todavía falta que declare por ejemplo Ricardo Antillanca, yerno de Pérez, quien permanece internado en el hospital por las quemaduras que sufrió cuando rescató del fuego a dos hijos. También está internado en un sanatorio Maximiliano Antillanca, hijo de Macarena y otro hombre que sería familiar.
Las fuentes comentaron que se tiene que confirmar si Pérez es la única responsable del dramático siniestro. Por el momento todo indica que la mujer provocó el hecho. También es una incógnita quién se quedará con el terreno que desencadenó el horror.
El incendio ocurrió el domingo por la tarde, en una casa ubicada en la calle Onelli al 2450. Fuentes policiales y judiciales informaron que hasta el momento se pudo establecer que María Inés Pérez, de 52 años, arribó al domicilio con un bidón de combustible dispuesta a desalojar a su hija, Macarena Irrazabal, del terreno, cuya posesión reclamaba.
Allí, se produjo una discusión entre Pérez y su yerno Ricardo Antillanca. Según los investigadoresa, la mujer arrojó combustible en la vivienda y una parte cayó sobre un calefactor, lo que causó una explosión que derivó en el incendio.
Macarena murió porque no pudo escapar del fuego. Tampoco Eileen Ocampo, de 16 años, y Lucía Legnoverde, de 17. Las chicas estaban de visita en la casa porque eran amigas de una hija de Macarena. Pérez sufrió graves quemaduras que le causaron la muerte dos días después, el martes alrededor de las 13.30.
Ayer miércoles entregaron el cuerpo de Pérez a sus familiares para el velatorio y posterior sepelio. En cambio, el cuerpo de su hija, Macarena, sigue en la morgue porque esperan que su esposo se recupere de las lesiones.
DeBariloche