Siguen las críticas



Actualizado a las 12:13

Washington (dpa) – El ex secretario de Estado norteamericano Colin Powell tiene la reputación de soldado y político especialemente leal, que no cuestiona publicamente las decisiones de sus superiores. Sin embargo, tras el devastador huracán “Katrina”, Powell ya no se pudo contener. Se han dado un sinnúmero de errores y sencillamente no se ha hecho lo suficiente, criticó a la Casa Blanca.

Para George W. Bush, la crítica por parte del reputado ex general llega en un momento en el que también la opinión pública duda de forma creciente en la gestión de la crisis por parte del presidente. En vista de los numerosos errores, la exigencia de un encargado especial de la Casa Blanca para la coordinación de la ayuda por el huracán en Estados Unidos se hace cada vez más audible y cada vez más se cita el nombre de Colin Powell para esta función. Sin embargo, la Casa Blanca rechaza el nombramiento de un “zar para la tormenta”, preocupada de que esto pudiera ser considerado como la confesión de su fracaso, opinan observadores.

Bush continúa apostando como siempre por la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) competente, a la que ahora destina otros 50.000 millones de dólares. Sin embargo, su controvertido jefe, Michael Brown, se encuentra ahora aún bajo una mayor presión tras una información del “Time” según la cual había retocado su biografía difundida por la Casa Blanca para aparentar experiencia en la gestión de crisis. Así, en su biografía alude a su papel como vicegerente administrativo local en la ciudad californiana de Edmond, donde tenía bajo su control al departamento de gestión de catástrofes. Sin embargo, según una portavoz municipal, la función de Brown era comparable a la del personal en prácticas.

Un portavoz de FEMA calificó esta información de falsa. También existen dudas acerca de una supuesta cátedra que Brown menciona en su currículum. Por el contrario, de lo que no cabe duda es de que Brown ya contaba desde el año 2000 con buenos contactos con el círculo interno de Bush. Tal y como informa hoy el diario “The Washington Post”, Brown no es el único inexperto en la FEMA. Cinco de los ocho altos gestores carecen prácticamente de experiencia en abordar catástrofes, pero sí que cuentan con contactos políticos.

Los verdaderos expertos emigraron en los pasados años por frustración. Los problemas de la FEMA se hicieron patentes cuando a principios de semana anunciaron la entrega de miles de tarjetas de crédito a los refugiados en Texas. Se produjo un caos enorme, las autoridades tuvieron que reconocer “problemas logísticos” y sólo el viernes la FEMA comenzó a repartir las tarjetas. Bush, a quien también críticos conceden la capacidad de reaccionar con decisión en tiempos de crisis, no ha conseguido de momento controlar los problemas, en opinión de observadores.

Los demócratas, con la senadora Hillary Clinton al frente, quieren esclarecer los errores en comisiones de investigación. La presidenta del grupo parlamentario demócrata, Nancy Pelosi, explicó que Bush evidentemente no quiere reconocer los problemas, lo cual es “peligroso”. El “New York Times” criticó que el presidente no ha consegido por el momento abordar de forma correcta la crisis. Sólo se ocupa de los detalles y no consigue presentarse como líder.

Tres nuevos sondeos revelan que Bush ha perdido popularidad entre la población. Asi, en una encuesta del Instituto Zogby, tres de cada cinco encuestados no están satisfechos con la gestión de Bush en la crisis. Observadores coinciden en afirmar que Bush aún cuenta con una oportunidad para darle la vuelta a la hoja.


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