Sobisch cerró su gira con un acuerdo para enviar mil trabajadores a Cataluña

Será para cosecheros y empacadores. Irán cuatro meses en contratemporada.



BARCELONA, España (Enviado especial/AN)- A partir de un acuerdo que firmaron ayer el gobierno neuquino y el municipio de Alcarras, en la región de Cataluña, hasta 1.000 trabajadores de la fruta de Neuquén podrán cruzar el océano Atlántico y trabajar durante la cosecha en España.

Con este convenio que firmó ayer el gobernador Jorge Sobisch en su último día de gira por este país, las autoridades pretenden disminuir el índice de desocupación de dos dígitos en la provincia y aportar a la demanda de mano de obra especializada en esta región. El acuerdo se firmó en el Centro Cultural de la pequeña localidad de Alcarras, de 5.000 habitantes, a unos 160 kilómetros al norte de Barcelona.

Hoy realizarán un city tour por esta ciudad y por la tarde emprenderán el regreso a la Argentina. Mañana, Sobisch prevé reunirse en Buenos Aires con el presidente Fernando de la Rúa para informarle sobre el convenio firmado con Repsol, y con el secretario de Energía, Daniel Montamat, con quien verificará los aspectos técnicos de ese acuerdo.

El paisaje y la economía de esta región son similares a la del Alto Valle y hacen falta trabajadores entrenados. El sector productivo, que se dedica al cultivo de manzanas, pelones, duraznos y peras, busca especialmente cosecheros y embaladores.

Actualmente los que levantan la cosecha aquí son trabajadores africanos, rumanos, centroamericanos y colombianos. Los argentinos tienen dos ventajas: hablan el mismo idioma, y tienen experiencia en la fruta.

"La especialización que tiene nuestra mano de obra es compatible con la que ellos necesitan. Y su vez nosotros necesitamos resolver el problema de la desocupación", indicó el ministro de Planificación de Neuquén, José Brillo.

Trabajarán de junio a setiembre, cuando se cosecha la fruta en Europa y se registran los mayores índices de desocupación en el Valle. Los obreros viajarán en avión -no está claro quién paga el pasaje- y tendrán alojamiento en la localidad. El salario previsto para cosecheros y embaladores sería de alrededor de 30 dólares por día, lo que equivale a un salario mensual de entre 700 y 800 dólares, según la cantidad de días .

El gobernador Jorge Sobisch y el vice alcalde de Alcarras, Luis Pastells Ferrer firmaron el convenio. El alcalde Gerard Serra Martínez no pudo estar presente en ese momento, pero antes se había encargado de saludar al gobernador apenas llegó a Barcelona.

Ya en el pueblo de Alcarras, la calurosa recepción impresionó a la comitiva neuquina. Estuvo presente una numerosa cantidad de autoridades y empresarios locales, además de chicas vestidas con los trajes típicos de la zona. Hubo regalos mutuos y luego los anfitriones ofrecieron un almuerzo abundante en pescados en un restorán de Lérida, distante a pocos kilómetros.

"Es un orgullo recibir una provincia de tanto renombre y tanto potencial económico", dijo tras poner la firma en el acuerdo el vice alcalde. Sobisch señaló que el impacto que le produjo la bienvenida fue tan importante como los 8.000 millones que invertirá Repsol-YPF en la provincia y aseguró que "éste es el principio de un camino de trabajo que nos va a dar excelentes resultados".

El convenio surgió por una propuesta del alcalde de Alcarras y se fue modelando durante los días de la visita del gobernador a España. La persona que realizó el contacto entre ambas autoridades fue José María Matjes, un empresario catalán del rubro frutícola que tiene un aserradero en Centenario.

La letra chica del acuerdo todavía tiene que redactarse. "Vamos a ir apuntando a la campaña del año próximo, porque para ésta no tenemos tiempo", dijo Brillo.

Tenemos que definir en primer lugar qué convenios laborales se van a aplicar, para lo cual debemos informar a los sindicatos de ambos países. Pero esta modalidad ya se está cumpliendo con otros países, como por ejemplo Colombia, así que es algo posible", explicó Brillo.

Mejor que en el Valle, pero en catalán

NEUQUEN (AN).- Un trabajador que perciba 800 dólares al mes en Cataluña puede pagar el alquiler de su "piso" -departamento con un dormitorio-, gastar tranquilamente en movilidad y supermercado, ir una vez a la semana al cine, tomarse una cerveza a la salida y tener una comida semanal en un restorán. Si se maneja con austeridad, podrá disponer de cien dólares para invertirlos en ropa, discos o libros.

El sueldo, si además obtiene una capacitación y trabaja en contra temporada -es decir, en el cuatrimestre que va de junio a septiembre-, constituye un atractivo interesante. Cada dólar vale en España 175 pesetas y un café en una confitería céntrica de Barcelona cuesta apenas 70 centavos, por un vaso de cerveza hay que pagar un dólar y medio y la comida en un restorán oscila entre 900 y 1.500 pesetas.

Casi la totalidad de los contratados en las chacras

NEUQUEN (AN).- Los mil cosecheros y empacadores neuquinos en condiciones de trabajar en Cataluña la temporada 2001 representan prácticamente el 90 por ciento de los trabajadores registrados en planta permanente en las explotaciones agropecuarias de los departamentos Confluencia y Añelo.

Las chacras afincadas a orillas de los ríos Limay y Neuquén tenían empleadas 1.116 personas en 1998, y la mayoría eran peones con niveles de calificación variables. El personal temporario contratado por los establecimientos de esta zona tocó un techo de 2.100 trabajadores en marzo de 1998, desde un piso de 300 registrado en mayo del año anterior.

Las actividades primarias -además de la fruticultura, agricultura en general, horticultura, ganadería y forestación- emplean en el aglomerado Neuquén-Plottier-Centenario al 4,4 por ciento de la población económicamente activa, es decir, a casi 3.500 personas. En consecuencia, el 30 por ciento de esa franja de trabajadores queda habilitado para "saltar el charco" e ir a trabajar a la zona de Lérida el año próximo.

Según la encuesta frutícola realizada por la dirección de Estadística de la provincia sobre la base de un programa del INDEC, en los meses de diciembre a abril, que son los que habitualmente mayor demanda laboral registran, se triplican los puestos de trabajo en relación con el inicio de la temporada.

Aunque las remuneraciones son variables y dependen de la magnitud del establecimiento, las características de la explotación y la capacidad negociadora de los trabajadores con la empresa empleadora, un obrero frutícola con mediana capacitación en una empacadora puede percibir mensualmente entre 300 y 700 pesos en plena temporada.

Ese nivel es inferior al promedio de ingresos considerado bajo por la Encuesta Permanente de Hogares, que en la onda octubre 1999 estableció en 522,14 pesos por mes para esa categoría. Esos números corresponden al valor de una canasta de alimentos de gasto mínimo y gastos básicos en salud, transporte, vivienda y educación.

En cambio, si la comparación se hace con la remuneración promedio que el sector privado pagaba en esa fecha a los empleados no calificados -314,12 pesos mensuales- el nivel salarial de los obreros de la fruta está "aggiornado" con la generalidad. En cualquier caso se está bastante lejos de lo comprometido en el convenio firmado ayer en Alcarras por Jorge Sobisch y el vicealcalde de la localidad, Luis Pastells Ferrer.

En la provincia, la actividad frutícola aportó considerablemente a la caída general de la participación de la agricultura en el producto bruto geográfico. La variación media negativa fue del 2,13 por ciento entre 1993 y 1997, pero recién desde el techo obtenido en 1994 comenzó a descender.

La causa del auge de ese año se originó en la elevada producción de manzanas y fue ese año cuando Neuquén tuvo la mayor participación en la producción general del país en esa fruta. La caída también estuvo acompañada por las exportaciones generadas por el sector frutícola, que del 13,63 por ciento del total exportado por la provincia en 1993 finalizó ese lapso con un modesto 3,73 por ciento.


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