Sobisch dio un paseo con aroma a vino



BURDEOS, Francia (Especial, por Oscar Sarhan).- La feria de vino más importante del mundo quedó inaugurada ayer en esta ciudad. La “Vinexpo” de Burdeos congregó en su primera jornada a cerca de veinte mil personas y se espera, a lo largo de cinco días, la visita de 300 mil personas.

Ubicada en el parque de exposiciones de la ciudad de Burdeos, esta mega exposición, que se realiza cada dos años, tiene en esta edición unos 55.000 visitantes ligados a la actividad vitivinícola, como importadores, bodegueros, restauradores, “sommeliers”, responsables de la sección de bebidas de las grandes superficies o de “duty free”. Son alrededor de 120 países los participantes, con un total de 2.400 expositores procedentes de 43 regiones del mundo, siendo Francia, Italia, España y los Estados Unidos, los que encabezan la lista de los países más poderosos en materia de viñedos.

El gobernador de la provincia de Neuquén, Jorge Sobisch , visitó la “Vinexpo”, acompañado por su comitiva. El funcionario paseó durante toda la tarde, recorriendo todo lo que el mundo ofrece en materia de producción de vino.

Ubicados alfabéticamente, cada país tiene su stand, con sus bodegas más importantes.

Argentina encabeza la exposición. Desde la entrada, ya se escucha el bandoneón y pueden verse entre botellas y copas, las imágenes de los paisajes de la Patagonia, y por sobre todo, de la región de Cuyo. Obviamente que el tango no podía faltar.

El director ejecutivo de la Asociación Vitivinícola Argentina, Mario Giordano, precisó a “Río Negro” que “nuestro país, que exporta ciento diez millones de litros de vino fino, este año participa con 35 bodegas, sumando un total de 150 personas que viajaron especialmente para trabajar dentro del stand. Este año sumó cinco nuevas bodegas a las 30 que presentó en 1999” .

Giordano, quien desde hace diecisiete años representa a los vinos de Argentina en el mundo, dijo que ve a Argentina muy bien posicionada en el mundo, “ya que entendió la proposición institucional, que es trabajar en función de una imagen-país, para que las bodegas puedan vender los vinos con sus propias marcas”.

Los principales mercados compradores de los productos argentinos son Inglaterra, Estados Unidos, los países escandinavos y Canadá.

Acerca de cómo ve al mercado vitivinícola argentino en estos momentos de crisis que viven la mayoría de los sectores productivos del país, Giordano, consideró que “está en una evolución interesante, porque está sumando a las instituciones para dar los pasos juntos en el mercado internacional. Las instituciones deben ayudar a través de la imagen-país a posicionar a las bodegas de cada región productora que viajaron a Francia. De todos modos, no podemos dejar de ver que en materia técnica, Argentina, en los últimos diez años invirtió mucho en la reestructuración de viñedos, en su producción y comercialización. Eso sigue avanzando”.

Al referirse a las instituciones que apoyan a la actividad, dijo que desde que la Cancillería “entendió la importancia de acompañarnos hemos tratado de seguir sumando otros organismos nacionales y provinciales. El gobierno de Mendoza, también, ayuda económicamente. Pero lo más importante es que las bodegas privadas, siguen adelante trabajando en pos de la difusión de sus productos, con o sin el apoyo del Estado”.

Enterado de que El Chañar, en un futuro no muy lejano, podría convertirse en un lugar propicio para el desarrollo vitivinícola nacional, manifestó que “deben acoplarse al proyecto de las empresas argentinas que ya tienen un camino andado en este mercado. La gente de Neuquén debe transitar un camino previo de conocimiento de todo lo que involucra esta actividad, pero por sobre todo tienen que entender que esta es una tarea compleja que cuando nace no se abandona más. Y su gobierno debe acompañarlos. Desde nuestra organización, le brindaremos todo el apoyo para que puedan sumarse. El vino, como actividad, pude ser el trabajo de todo un pueblo”.


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