«Sobisch está más cerca de Repsol que del país»

Elisa Carrió preside un congreso de ARI. Criticó la regionalización del gobernador "si es instrumento de intereses geopolíticos y geoeconómicos que tienden al desguace" de Argentina.

NEUQUEN (AN).- Se sentó a la mesa de la casa neuquina donde se hospeda, pidió un café, puso a un lado el rosario de plata y comenzó a hablar del dictamen de la comisión de juicio político a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que constituye «un hecho histórico en el país contra el Estado mafioso». Al promediar la entrevista con este diario, la diputada Elisa Carrió, principal dirigente de Alternativa por una República de Iguales, dijo que el gobernador Jorge Sobisch «está más cerca de Repsol que de la Argentina» y cuestionó su proyecto de regionalización «si solamente es un instrumento de intereses geopolíticos y geoeconómicos que tienden al desguace» del país.

Dijo que cualquier iniciativa en ese sentido «está definida» por la intención de los inversores extranjeros en la Patagonia. Más allá de las «regiones económicas, que existen», es necesario saber si el interés «es integrador de las provincias» y propone «mejorar la calidad de vida de sus poblaciones» o, por el contrario, «esconde intereses recurrentes y separatistas que responden a los inversores internacionales a quienes les conviene una Patagonia desintegrada de la Argentina». Se preguntó, en ese caso, «qué le conviene a Repsol YPF» y si no subyace la intención de «apoderarse de los sectores más ricos» mediante un «descuartizamiento» del país.

En ese proceso, «a Sobisch lo sospecho», manifestó, porque en las provincias productoras de hidrocarburos «no hay control de extracción del petróleo, se confía en las declaraciones juradas de las empresas, lo que demuestra que ni el interés provincial y ni el nacional son defendidos».

Cargó contra el presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, lo calificó de «irrelevante que realiza un viaje irrelevante» a Europa, donde «no va a conseguir nada, especialmente con (José) Aznar, que es el brazo europeo de (George) Bush».

Caracterizó el actual momento político del país como «un desierto donde existe sólo el vacío de la autoridad pública». Ante esa situación, «estamos en el puro acontecimiento, que es el que verdaderamente gobierna».

Sin embargo, ese fluir de los hechos puede significar «que quizá venga lo mejor de la política, que se queden los que se esfuerzan y sacrifican y se vayan los que la conciben como un negocio».

Dijo que desde diciembre -cuando se eligió a Duhalde como presidente de la transición- se perdió energía en el país, y que se llegó a un proceso de degradación sólo comparable en la historia a antes de 1945 o como en 1982. La diferencia, es que en 1982 el final de la dictadura militar existía la expectativa de la apertura democrática. En cambio, «ahora, no hay claridad respecto de una salida hacia la nueva república».

En esa puja están «los empresarios, los banqueros y algunos gobernadores que conversan en exceso con sectores del poder militar». Se trata de meros «dibujos» de poder corporativo con que intentan legitimarse, dijo Carrió en maniobras que atribuyó a Ricardo López Murphy, Mauricio Macri, Patricia Bullrich y «hasta pudo ser (Carlos) Reutemann, pero no le dio resultado».

La legisladora, que participará hoy de un congreso patagónico de ARI, durante el cual se discutirán por comisiones sobre hidrocarburos, coparticipación federal, salud, educación, turismo y medio ambiente, ayer estuvo en la Universidad Nacional del Comahue en una conferencia pública.

El menemismo y las mafias no se retiran

NEUQUEN (AN).- Además del proyecto «populista conservador» representado por Adolfo Rodríguez Saá y las salidas institucionales que implican la «ocupación del poder» por parte de las corporaciones, Elisa Carrió mencionó a la supervivencia del menemismo como un ejemplo de que «las mafias no se retiran» y defienden «el poder que concentraron en la última década».

La diputada mencionó la doble y simultánea condición de espectadora y actora de la sociedad argentina, en una etapa asimilable a «un parto doloroso» del cual surgirá «un verdadero estado de conciencia nacional».

En este contexto, dijo que la debilidad institucional del país se debe a que el justicialismo «deja gobernar a (Eduardo) Duhalde porque no tiene reemplazante» y que en realizad el centroizquierda, representado por ella y Luis Zamora concitan una proyección de voto «de entre el 45 y el 50%».

La legisladora dijo que los procesos históricos no son mágicos y en algunos países se resuelven en «cuatro meses, un año o cinco años». Indicó la necesidad de ser cautelosos porque «un paso en falso» puede significar el fin de «la futura república».

Atribuyó al momento actual en Argentina un «colapso sistémico» dado que los sistemas jubilatorio, público y financiero en sus variantes estatal y privado se encuentran quebrados, pero «la sociedad no muere, resucita». En la conferencia de prensa que ofreció en un bar céntrico, Elisa Carrió explicó que el dictamen de la comisión parlamentaria sobre la Corte Suprema de Justicia es decisivo y que en algún momento se llegará a los dos tercios necesarios en Diputados para continuar con el trámite de juicio político.


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