“Sobre burros y plantas nucleares”



El intendente de Roca, Martín Soria, se manifestó hace muy poco refiriéndose a la posible central termonuclear a construirse en Río Negro, y dijo que “semejante burrada se le ocurre a alguien que estudió y leyó muy poco. Sólo a dos ignorantes como Macri y Weretilneck se les puede ocurrir proyectar una central termonuclear en suelo rionegrino”.

Lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta cómo el intendente Soria ha resultado ser un erudito en cuestiones atinentes a las plantas nucleares. Será que quizás alguna vez pasó por el portón del Invap, o tal vez visitó el Instituto Balseiro y osmóticamente adquirió, en algunos de esos recorridos, conocimientos para tratar de burros a quienes se atreven a intentar la construcción de una central nuclear en Río Negro.

Personalmente no necesito tratar de ignorante a Macri para saber que está haciendo uno de los gobiernos más deplorables de la historia argentina pos 83; tampoco hay que ser un sabio para darse cuenta de que Weretilneck está haciendo el mejor gobierno provincial rionegrino, también pos 83. Y, por supuesto, no trataré de asno al intendente Soria, a pesar de que reconociéndose él como peronista olvida que la política nuclear en la Argentina lleva el sello indeleble del peronismo y del Gral. Perón. Lamentablemente otro “peronista” –estilo Soria– fue quien comenzó a desandar el camino de Perón cuando desguazó el Plan Nuclear Argentino, obviamente me refiero al neoliberal Menem. Y tuvieron que llegar otros peronistas, Néstor Kirchner y luego Cristina Fernández, para reactivar el proyecto nuclear soberano e independentista de nuestra república, la Argentina.

Investigue intendente, tal vez usted está en el partido equivocado. Sin embargo, tampoco lo trataré de burro (o burdégano), a pesar de que parece ignorar que la energía nuclear, por ejemplo, no produce gases de efecto invernadero, y que un inmensísimo parque eólico no produciría más que un 10% de la energía de una planta nuclear como la que se planea. Y aún lo consideraré un hombre informado, aunque ignore que las plantas nucleares son consideradas energías limpias, por las razones ya planteadas y porque, particularmente en la Argentina, sus residuos se reciclan sin contaminar debido a su tratamiento en envases especiales. Y si no lo sabe, le diré que la Argentina tiene varias décadas de tratamiento de energía nuclear en forma absolutamente segura, y que en la provincia de Río Negro, su provincia, está la mayor parte de los científicos especializados en las disciplinas concernientes al tópico en cuestión.

En resumen, si lo de don Martín Soria no es ignorancia, tiene todo el tufillo del más rancio oportunismo político, en el más denigrante de los conceptos de la política mal entendida. Me hubiese parecido más oportuno y razonable que dijera que un proyecto de tan alto impacto debiera tener la licencia de la mayoría de la sociedad y que para ello hubiese propuesto utilizar los mecanismos de las más avanzadas democracias participativas y/o semidirectas. O que tal vez aconsejara tomar todos los recaudos posibles para que la Argentina siga siendo un ejemplo en el tratamiento de la energía nuclear y se extremaran las medidas de seguridad, en el mismo sentido. Nada de eso hizo el intendente Soria, y se sumó al coro de oportunistas regionales que, parafraseando al famoso nazareno, “miran la paja en el ojo ajeno, pero no ven el hormigón armado de su propio ojo”. Y si no veamos qué pasa con Aluar en Puerto Madryn... Pero ese es otro tema, y también otro presunto equus asinus.

José F. Ocampo Alegre

DNI 13.022.666

Jose Francisco Ocampo Alegre


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