El diagnóstico del papa León XIV pone el foco en la importancia del screening para prevenir el cáncer de pulmón

Tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido el Pontífice en Roma por un adenocarcinoma pulmonar, especialistas de Río Negro analizan el alcance de la detección temprana, los factores de riesgo en personas no fumadoras y la necesidad de promover estudios preventivos.

Por Lorena Roncarolo

Se pone en duda el viaje del Papa a Sudamérica. Foto: gentileza

El papa León XIV fue diagnosticado con un adenocarcinoma pulmonar, de acuerdo a lo que informó el Vaticano en el primer parte médico difundido ayer, después de la intervención quirúrgica a la que fue sometido en el Policlínico Gemelli de Roma.

“Por la información que tenemos, asumimos que el nódulo tiene menos de 3 centímetros. Al tener ese tamaño y ser periférico, uno puede ir directo a la cirugía, sin necesidad de tomar una biopsia y hacer un tratamiento no quirúrgico de entrada”, explicó el médico oncólogo rionegrino Rubén Kowalyszyn que preside la Asociación Argentina de Oncología.

Detalles de la cirugía y tratamiento posterior


A través de esta cirugía, explicó el especialista, le extrajeron un tercio del pulmón. “Es un lóbulo completo y, por lo tanto, hay un impacto por estrés quirúrgico. De modo que necesita algunos días de internación para recuperarse y descartar cualquier complicación”, puntualizó Kowalyszyn, director médico de Clínica Viedma y del Instituto Multidisciplinario de Oncologia, también en la capital de Río Negro.

En los próximos días, el informe del patólogo dará cuenta del tamaño del tumor y de la posible existencia de ganglios comprometidos. “Hay un 10, 20% de posibilidades de que haya ganglios incidentales positivos lo que cambiaría el tratamiento”, advirtió. En ese caso, se requiere un tratamiento posterior, ya sea con quimioterapia o pastillas, y análisis moleculares al tumor. se analiza si hay algún gen alterado -hay alrededor de 10 genes que son los más frecuentes y que requieren un tratamiento diferenciado-.

El programa de screening para detectar alguna anomalía. Foto: archivo

“Hay dos elementos que llevan a pensar en un tratamiento adyuvante -complementario-: cuando el tumor tiene más de 4 centímetros y hay ganglios comprometidos. Eso aumenta la chance de que la enfermedad vuelva”, señaló. Advirtió que un tumor de menos de 1 centímetro “tiene una chance de curarse del 92%. Si tiene más de 4 centímetros y hay ganglios positivos, la chance de curación baja a 52%. En este caso, uno supone -con los datos que tenemos- que el Papa no necesitaría tratamiento adicional”.

Factores de riesgo y la clave del screening


El adenocarcinoma representa entre el 70 y 80% de todos los casos de cáncer de pulmón. “De estos, un 20% se puede dar en personas no fumadoras o exfumadores. En el caso del Papa, no sabemos si es exfumador o si fue fumador pasivo. Una persona de 70 años puede haber sido fumador pasivo. La contaminación ambiental también juega un factor importante”, expresó.

Kowalyszyn remarcó que así como existe la mamografía para la detección temprana del cáncer de mama, para el pulmón existe el screening, “una tomografía de baja dosis para el cáncer de pulmón”. “Para quienes dejaron de fumar en los últimos 15 años, quienes están fumando y quieren dejar, entre los 50 y 75 años, hacerse una tomografía anual de baja dosis ha demostrado que cura más pacientes”, recalcó.

La mayoría de casos de cáncer de pulmón en no fumadores corresponden a adenocarcinomas pulmonares. Foto: gentileza

Sin embargo, lamentó que los programas de screening “no tienen muchos adeptos en Argentina” ya que muchos pacientes no solicitan el estudio y los médicos no suelen indicarlos. “No está internalizado. En el caso de la mamografía, está tan difundida que la mujer la pide. En caso de los fumadores o exfumadores no lo piden porque no lo conocen”, señaló. Se refirió a dos estudios internacionales que “demuestran que los pacientes que se someten a una tomografía como ésta aumenta la chance de curación de la enfermedad, tal como pasa con la mamografía”.

Respecto a la gira prevista del Papa a Argentina, Uruguay y Perú en noviembre, Kowalyszyn opinó: “No es conveniente: estará entre cinco a siete dias internado con un tubo en el pulmón. A la vez, le sacaron un tercio del pulmón. El área del tórax duele mucho por los huesos intercostales. Respirar hondo duele”, describió.

Por otro lado, hizo hincapié en la cantidad de vuelos a Sudamérica y la despresurización en el avión que podría “generar complicaciones”. “Lo recomendable es que hasta 30 días después de la cirugía, no vuele. Si fuera su médico, le sugeriría que postergue el viaje más allá de 30 días”, expresó.

Cáncer de pulmón en personas que nunca fumaron: qué dicen los especialistas


El médico neumonólogo Sergio Benítez advirtió que el cáncer de pulmón en no fumadores está en crecimiento. “No está claro, hasta el momento, si hay un aumento o simplemente realizamos más tomografías y entonces lo diagnosticamos”, manifestó el médico del hospital Ramón Carrillo y la Fundación Intecnus que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Advirtió que “la mayoría de casos de cáncer de pulmón en no fumadores corresponden a adenocarcinomas pulmonares” y aclaró que depende en gran medida de las exposiciones: “Si trabajás con asbesto, hay más riesgo de cáncer. En algunas poblaciones mundiales, la exposición a radón, un gas natural radiactivo que se produce en la tierra, es una causa frecuente de cáncer en no fumadores en algunos lugares de Estados Unidos y Europa”.

La mayoría de casos de cáncer de pulmón en no fumadores corresponden a adenocarcinomas pulmonares. Foto: archivo

En la población de Taiwán, mencionó, el cáncer de pulmón es un problema grave en mujeres no fumadoras. Sucede que están expuestas durante mucho tiempo a los humos de la cocina, particularmente a los aceites valorizados, de alta temperatura, cuando se fríe en los wok. “Entonces, las mujeres desarrollan más cáncer de pulmón, a pesar de no haber fumado”, dijo.

Benítez recordó que si bien el cáncer de pulmón es la tercera causa de cáncer a nivel mundial, es la primera causa de muerte por cáncer. “Es una enfermedad muy muy letal, por eso cuando se diagnostica precozmente, logramos reducir la mortalidad. Los programas de screening de cáncer de pulmón en poblaciones sanas de alto riesgo han demostrado reducir un 20% la mortalidad atribuible a cáncer”, detalló. Señaló que el objetivo es hacer una prueba piloto en Río Negro en una población pequeña.

Diagnóstico precoz y detección de nódulos


El adenocarcinoma pulmonar es una forma de cáncer pulmonar que se origina en las glándulas que secretan moco en el pulmón. “Hoy es el tumor más frecuente entre los malignos. Tiempo atrás, era más frecuente el carcinoma epidermoide que se origina en las células que recubren los bronquios, pero hoy ha pasado a segundo plano”, comentó Benítez.

La mayoría de estos tumores se diagnostican en estadíos avanzados, cuando ya no hay chance de resolverlos quirúrgicamente. “En algunos grupos de personas buscamos activamente el cáncer de pulmón en el nódulo pulmonar, como en el caso del Papa y lo hacemos en personas de alto riesgo”, señaló.

Bariloche y Neuquén, relató el médico, forman parte de dos programas nacionales de screening de cáncer de pulmón, junto al Hospital Británico, Fundación Favaloro y Fleni, aunque “por el momento, no dependen de salud pública”.

“Si hago una tomografía por cualquier causa de tórax, 6 de cada 10 van a tener un nódulo pulmonar. Y de ellos, menos del 5% terminan siendo cáncer que requiere intervención”, puntualizó.


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