Hora de debatir el futuro de la ciudad

El intendente Abel Baratti plantea una discusión necesaria.

03 oct 2012 - 00:00

A poco de cumplirse un año desde que asumió como intendente, Abel Baratti analiza la ciudad y su futuro. Inserta dentro de una metrópoli en expansión donde los límites políticos se diluyen y ceden paso a la interrelación de sus habitantes, considera que es necesario redefinir cuestiones relacionadas con el desarrollo urbanístico y la producción. Si bien la prestación de servicios, sobre todo universitarios, comienza a determinar un nuevo perfil para Cipolletti, el intendente insiste en la necesidad de preservar las áreas productivas. El rol del Estado en estos cambios y la importancia del apoyo del gobierno provincial para la realización de obras “imprescindibles” son algunos de los puntos que abordó en la entrevista. –¿Cómo ve a la ciudad? –La veo como ha sido desde hace muchos años Cipolletti, organizada desde lo urbanístico, con un gran crecimiento demográfico y con un desarrollo planificado. Lo que debemos es rever lo urbanístico para los próximos 10 años y si bien todavía no se llamó al Consejo de Planificación, lo vamos a hacer porque tenemos que trabajar en el planeamiento. No sólo en lo urbano, sino en la conjugación de lo urbano con lo periurbano y lo rural. –¿Qué deberá analizar el Consejo de Planificación? –Tenemos que definir cómo vamos a querer la ciudad en el futuro. Si vamos a apostar por más edificios o no, por ejemplo, porque genera una problemática con el tema de los servicios. Tenemos un déficit en este aspecto y la provincia ya lo sabe. La proliferación de edificios, que diez años atrás no la teníamos, hace que en poco espacio haya mucha gente que requiera agua, luz, gas, cloacas. Es un debate que tiene que ver no sólo con el diseño de ciudad desde lo arquitectónico sino también desde los servicios como el agua, que ya tenemos problemas. La planta potabilizadora se pensó para 120.000 habitantes y ahora, sobre todo en la zona norte, estamos teniendo inconvenientes con el suministro. –Otro de los temas es cómo preservar el área productiva... –Creo que tenemos un avasallamiento de la zona productiva con loteos que no están autorizados y que inclusive no se venden acá sino en ciudades vecinas. Muchas veces el productor ve más rentable lotear su chacra que trabajarla y cuando nos encontramos con ese hecho consumado, cuando llega al municipio, es cuando comenzamos a tener inconvenientes. Hay que plantearlo y hacerlo muy público. Se debe pedir autorización al municipio antes de hacer los loteos y ofrecerlos. Además, todavía tenemos dentro del ejido urbano espacios para lotear. Es verdad que no son accesibles, pero de los loteos que estamos hablando en la zona rural también son caros. Se habla de 20.000 dólares para arriba por terreno. El problema es que muchos son en zonas donde la tierra es de alta capacidad productiva. Creo que incentivar la producción es un trabajo que escapa a lo municipal. –¿Con quiénes se debe trabajar este tema? –La Cámara de Productores está de acuerdo en debatir qué es lo que vamos a hacer con la producción y hasta dónde vamos a defenderla. Pero si en las chacras de 3 ó 4 hectáreas hay que pensar en otro tipo de producción, se necesita de la ayuda del Estado. Hoy hay algunas alternativas esbozadas pero son todas expresiones de deseo porque cuando el chacarero empieza a pensar en reconvertir no tiene las herramientas para hacerlo y tampoco para después comercializar. Por eso hay que trabajar también con el sector de la producción. –¿Qué lugar va a ocupar el desarrollo de la Margen Sur? –Es un tema muy importante. Creo que todavía no alcanzamos a dimensionar lo que tenemos allí, ni el proyecto Barrial Colorado. Es uno de los proyectos más grandes del interior del país. Tenemos que pensar en el futuro, si todo anda bien, es probable que en el 2014 estemos hablando del inicio de la obra, no es una utopía. Si se accede al crédito del Banco Interamericano de Desarrollo se puede comenzar con el proyecto. En esas 30.000 hectáreas la idea es que se realice producción. Es un trabajo realmente espectacular y tiene que ver con el futuro de la ciudad. –Uno de sus proyectos es consolidar y ampliar el Parque Industrial. –Apuesto mucho al Parque Industrial donde hoy tenemos 40 empresas interesadas en radicarse si tuviéramos los servicios para darle. Por eso quiero ponerle mucho énfasis para que sea un parque importante. Tenemos que hacer obras millonarias, pero de a poco lo vamos a ir consolidando. Tenemos cuatro años por delante. Estamos hablando de que esas empresas van a generar cerca de 500 puestos de trabajo, es un movimiento importante y creo que el año que viene ya vamos a ver signos de reactivación. –¿Cuáles son los problemas de Cipolletti? –Estamos en un lugar que formará parte de una gran metrópoli, junto al resto de las ciudades del Alto Valle. Esto genera muchísimas cuestiones positivas como una mejor accesibilidad, tecnología, trabajo, comunicación, poder estar en contacto con el mundo vía terrestre y aérea, pero también muchas contras como todo en la vida. Los “contras” están relacionados con el crecimiento del parque automotor, hay más accidentes de tránsito, problemas de seguridad que antes no los teníamos. Hace 20 años dejabas la bicicleta en la vereda y era raro que te la llevaran; entonces hoy esos contras también los tenemos. Aprieta la policía en Neuquén y tenemos los robos acá. Lo mismo ocurre al revés. –¿Qué papel le asigna a la asociación de intendentes? –Creo que es una herramienta importante. No es lo mismo que un sólo intendente peticione un tema para la región que el que lo hagan 15 municipios. Por ejemplo, el tema del medio ambiente, la comunicación como el ferrocarril, la disposición final de residuos urbanos. Un sólo municipio no lo puede hacer. Si hay un problema con el transporte interurbano la gente tiene que ir a una oficina para reclamarle a Nación. Pedimos que a la asociación le den la facultad para poder controlar este tema y ver cómo podemos resolver los problemas. Hay temas en los que la asociación puede trabajar muy fuerte. –¿Como ve a Cipolletti en el futuro? –Veo una ciudad pujante en el contexto de esta metrópoli. Una ciudad que va a seguir creciendo indefectiblemente por lo que tenemos que seguir trabajando sobre el acceso a la tierra con loteos sociales. Debe haber alguna activación de planes de vivienda de provincia y de Nación. O facilidades de créditos blandos para que la gente pueda acceder a su casa. Veo un Cipolletti muy pujante. Veo a Cipolletti con gente que exige mucho y está bueno que sea así. Que exige servicios porque es cierto que al crecer mucho las ciudades siempre vamos detrás de los servicios, que además son caros. Veo una ciudad activamente económica, más allá de que tengamos péndulos cíclicos. Hoy tenemos muchos pedidos de trabajo pero esto tiene que ver con la crisis de la fruticultura, con la construcción que no tiene los ritmos del 2009, 2010, aunque seguramente se va a reactivar con la obra pública. Y tenemos que trabajar y ser muy conscientes a la hora de seguir planificando nuestra ciudad. Antes quizá se podría aventurar, hoy a esta altura, sin planificación, no se puede arribar a nada concreto y serio. Entonces ese plan estratégico que se creó y se analizó hace 12 años hay que revisarlo, pero siempre con esas mismas bases. Tampoco hay que apresurarse. Tenemos cuatro años para trabajar. Cada cosa a su tiempo. Tranquilos, organizados creo que Cipolletti va a seguir siendo una ciudad con un crecimiento importante, económico, urbanístico, ordenado.

Tenemos que definir si queremos o no más edificios, qué vamos a hacer con la producción, hasta dónde defenderla...

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