Los Viedma-Biedma

Un recuerdo a los pioneros de esta ciudad.

Dos apellidos muy distintos aunque suenen igual.

22 abr 2012 - 00:00

“Art. 1. Se denominará desde esta fecha con el nombre de Viedma a la población de Mercedes, asiento de este gobierno”. Fue parte del decreto de 4 de julio de 1879 que firmó Álvaro Barros, gobernador del Territorio Nacional del Río Negro “en virtud de lo dispuesto por el Excmo. Señor Ministro de Guerra” (Roca). Según documentos y escritos de la época, era Mercedes de Patagones y Barros -con el cambio- honraba así al fundador Francisco de Viedma y Narváez, apellido del labriego originario de la muy antigua y española Jaén que inició en 1779 su inserción en la toponimia patagónica con sus hermanos. Además de la capital rionegrina, Viedma, también pasó a llamarse del mismo modo un lago de Santa Cruz y calles de varias ciudades. Francisco de Viedma y Narváez anduvo bien en su gobierno a orillas del río Negro. Luego del cambio fundacional de la margen sur (actual Viedma) a la margen norte (Carmen de Patagones), comenzó la llegada de colonos hispanos y poco a poco el trigo se destacó; la sal tomó camino a la capital rioplatense y hasta el chacolí (vino patero) y el guindado le fueron incorporando imagen propia. Francisco de Viedma subió en mérito para la corona española: fue nombrado gobernador e intendente de Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba, en el Alto Perú en 1783, donde falleció. Su tumba en Cochabamba (Bolivia) tiene grabado reconocido agradecimiento por su buen gobierno: “Homenaje de gratitud del pueblo de Cochabamba a su filántropo benefactor e ilustre gobernador don Francisco de Viedma” (sic). El apellido Biedma asoma en la Norpatagonia con la campaña de Roca en 1879. Dos de sus integrantes uniformados fueron José Juan y Alberto M. Biedma que obtenidas las bajas del ejército se radicaron en Carmen de Patagones donde tuvieron librería e imprenta. En aquella imprenta nació el periódico “El Pueblo” y el literario “El Hogar”. Pero sin duda del papel y tinta con la firma de José Juan Biedma el más destacado fue el libro de 120 páginas “Apuntes Históricos del Río Negro”, considerado el primer libro editado en la Patagonia en castellano en el cual, inicialmente y a manera de “Advertencia”, JJ Biedma, expresara: “Es este el primer libro que se edita en el Río Negro. Al publicarlo no me animan otras intenciones que el deseo de prestar, en la esfera humilde mis conocimientos, un pequeño servicio á los habitantes del valle... narración escrita en solo diez y nueve días, aprovechando los momentos que mis ocupaciones me dejaban libre” (sic). Tuvo pie de imprenta en “Biedma-Río Negro-1887”. José Juan Biedma siempre se consideró descendiente de Francisco de Viedma y la B por V no fue impedimento para que así lo reconociera expresando en el posterior libro que le editara Juan Canter en 1905 “Crónica Histórica del Río Negro de Patagones (1774-1834)”: “...es un homenaje de mi amor al pueblo de Patagones, fundado por quién me legó la honradez de su apellido...”. Además José Juan Biedma también vivió en Viedma -mudaron la imprenta- y fue jefe de Policía del entonces territorio nacional rionegrino, teniendo destacada actuación pública, debiéndose agregar fundador de la biblioteca pública de dicha capital (1888), redactando su primer reglamento y también el del hospital. El Club Unión de Patagones lo contó entre sus fundadores. Además, Juez de Paz en Viedma y presidente municipal teniendo a su cargo “la redacción del primer ‘Arancel de Multas de la Municipalidad de Viedma’ y el ‘Reglamento de Policía para el Territorio del Río Negro’ y la primera ‘Memoria” de dicha repartición. Por problemas con funcionarios locales se ausentó a Buenos Aires -donde había nacido en 1864- siendo jefe de Policía, profesor y Archivero General de la Nación y en la imprenta que su hermano Alberto M. había llevado a Buenos Aires publicó la “Revista Científica Militar”, “Revista Nacional”, “El Porvenir Militar” y la “Biblioteca del Soldado”. Agregamos, también, miembro de la Junta de Historia y Numismática Americana. Padrones y guías telefónicas registran Viedma y Biedma y no cabe duda que Jaén, la de los famosos olivares, fue la cuna de ambos apellidos. Bibliografía y fuentes principales: Varios. Río Negro. Pasado y presente, 1980. Biedma, JJ. Apuntes, 1887 y Crónica, 1905. Periódico “El Pueblo”, varios años. Diccionario Enc. Hispano Americano, 1928. Pérez Morando, H. Dos ilustres, (RN), 1978 y Alrededor, Rev. Cono Sur, 1985. Entraigas, RA. El Fuerte, 1986. Archivo Diario Río Negro (GR). Biblioteca Patagónica (VECh) y otros. (*) Periodista. Investigador de historia patagónica.

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