Mapuches impidieron al obispo bendecir una capilla

Melani encabezaba una peregrinación a Quila Quina. "Nos discriminan como católicos", dicen los curas.

10 dic 2008 - 00:00

SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- Un insólito hecho conmovió a la comunidad católica local en plena procesión realizada en Quila Quina cuando autoridades mapuches de la comunidad Curruhuinca impidieron el acceso a la nueva capilla construida allí para bendecirla en el marco de la celebración de la Inmaculada Concepción.

El episodio sorprendió a unas 100 personas, encabezadas por el obispo Melani y los curas párrocos presbíteros Carlos Martín y Fabián Rainone, que minutos antes habían oficiado misa.

El Obispado recibió ese terreno de Parques Nacionales en el 2006 y comenzó a construir allí una pequeña capilla que debía ser inaugurada el lunes pasado. Pero la firme actitud de los mapuches, encabezados por el lonco Ariel Epulef, impidió el acceso a la columna de fieles con el argumento de que se trata de una religión extraña a esa etnia y de que la construcción fue realizada en tierras que la comunidad reivindica como propias, sin ser consultada. (Ver recuadro)

El paraje Quila Quina -ubicado a unos 18 kilómetros de aquí, con acceso por vía terrestre y lacustre- es una de las zonas más visitadas del Parque Nacional Lanín, con fantásticas playas y bosques. Allí están asentadas varias familias de la comunidad Curruhuinca, algunas de las cuales a su vez ofrecen servicios turísticos.

La denuncia

En diálogo con este diario, complementado a su vez con un comunicado oficial de la Parroquia San José, los presbíteros explicaron que el Obispado de Neuquén recibió el terreno -lote pastoril 53 "a", matrícula catastral 15-RR-23-4303- perteneciente a Parques Nacionales en el Paraje Quila Quina para construir un pequeño centro de oración o capilla. La obra comenzó a ser ejecutada en febrero de este año a unos metros del muelle y "en un lugar visible, no sólo para los que viven allí sino para cualquier otra persona".

Así, refirieron que el pasado 8 -fiesta de la Inmaculada Concepción de María que contó con la presencia del obispo Marcelo Melani- "no se pudo ingresar a ese lugar de oración ya que el señor Ariel Epulef, acompañado por algunos integrantes de la comunidad, haciendo uso de su condición de lonco colocó su camioneta en la entrada al terreno, enarboló una bandera mapuche y se instaló en la puerta del templo cruzando otra bandera mapuche y aduciendo que estábamos avasallando, produciendo un impacto visual y contaminando su cultura".

Los curas advirtieron que "a nadie, hoy en día, se lo obliga a ser católico" y enfatizaron que "son muchos los integrantes de esa comunidad que han bautizado sus hijos y les han permitido recibir la primera comunión, así como el lonco anterior permitió que se realizara una misión con los jóvenes de la parroquia. Fue a partir de este acontecimiento -continuaron- y del mismo deseo de la gente que se trabajó para tener allí un lugar de reunión".

Los religiosos subrayaron que "jamás hubo mala intención de parte nuestra" y se preguntaron: "¿Se puede hablar de avasallamiento por parte de nuestra Iglesia particular de Neuquén cuando en la misma existe Edipa (pastoral aborigen, organización que defiende los derechos de los pueblos originarios, fundada por Jaime de Nevares)?".

En ese sentido, dijeron que "quienes nos sentimos discriminados por ser católicos somos nosotros; avasallados porque no se le permitió ni siquiera al obispo que ingresara a una edificación que legalmente nos pertenece porque así lo marcan todos los documentos que están en nuestras manos (resolución 371/89 de Parques Nacionales, certificados de amojonamiento e impacto ambiental)".

Los presbíteros dijeron que "luego de cuatro encuentros que hemos tenido con el señor Epulef, el viernes se llegó al acuerdo y, como él lo había solicitado, se realizó la peregrinación, se celebró la misa en la gruta, como tradicionalmente se hace, y luego íbamos a abrir la capilla. Nosotros cumplimos la palabra , no así el señor Epulef", sentenciaron.

Por último, dijeron que "estamos en un país de democracia y hay un artículo en la Constitución que habla de la libertad de culto, algo de lo que ni el obispo, ni nosotros como sacerdotes ni el resto de los feligreses que allí estaban pudimos hacer uso de esa libertad y ese derecho como argentinos. La comunidad católica de San Martín de los Andes se siente no sólo herida por este acontecimiento sino también agredida por este grupo de hermanos. Porque eso es lo que somos, ya que convivimos y compartimos todo lo que esta tierra nos brinda".

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