Miles de vehículos tratan de sortear día a día el paso a Neuquén

Desde Cipolletti se producen extensísimas colas de autos y camiones

Los momentos más complicados, entre las 7 y las 9 de la mañana y al mediodía

25 mar 2014 - 00:00

CIPOLLETTI (AC).- El ingreso de vehículos a Neuquén desde Cipolletti es un hormiguero. En la zona de los puentes se pueden contar entre 40 y 45 vehículos por minuto. Esto es en la hora pico, entre las 7 y las 9 de la mañana. El cuello de botella se produce especialmente en la rotonda de Cipolletti porque allí confluyen los vehículos que circulan por las rutas 22 y 151 y los que salen de la ciudad por la avenida Pacheco. Desde que se dejó de cobrar el peaje la falta de nuevos accesos es cada vez más notable.

Todos los días, de lunes a viernes, la postal es la misma: se repiten las interminables filas de autos que pugnan por llegar a Neuquén, en muchos casos, sin respetar las reglas de tránsito, lo que ocasiona roces entre automovilistas e incluso algunos choques menores. Diariamente transita un promedio de 45.500 vehículos, la mayoría en las horas pico, que se registran entre las 7 y las 9 de la mañana, al mediodía y alrededor de las 18, aunque también durante los fines de semana hay momentos complicados.

Los camiones y colectivos que no tienen otra vía por donde pasar dificultan aún más el panorama: en muchos casos son tan largos que ocupan gran parte de la rotonda y esto genera aún más embotellamiento.

Además, los comerciantes ubicados sobre la colectora paralela a la Ruta 22, en el corredor ahora concesionado a la empresa CV1, se quejan porque están expuestos a la imprudencia de los automovilistas que utilizan esta calle para llegar más rápido al puente. Es por eso que, desde un tiempo hasta ahora, los inspectores de tránsito de la municipalidad de Cipolletti –que solo tiene facultades para intervenir en las calles pero no en las rutas– pusieron conos naranja para impedir que los coches se bajen a la colectora. Los silbatos, las bocinas y el malestar de los automovilistas son constantes.

Aquí se reproduce un diálogo que recogió “Río Negro” en una recorrida por la zona que se hizo la semana pasada:

–¿Está cortado el paso? –pregunta un automovilista.

–No. Hace falta otro puente –contesta un inspector.

Los comerciantes de la colectora cuestionaron la velocidad con la que circulan los autos en una vía que es de tierra. Temen que se produzca un accidente grave además de los problemas relacionados con el polvo y las piedras que se desprenden y que, en muchas ocasiones, han roto vidrieras.

Los vehículos que vienen por la ruta, al llegar a la altura de Lisandro de la Torre, bajan a la colectora y toman la calle de tierra hasta la costa del río Neuquén. Después giran por debajo del puente y vuelven a tomar la ruta. Ese es el atajo para evitar la gran congestión de todas las mañanas.

La finalización de los accesos al tercer puente será parte de la solución. Sin embargo eso no resolverá todos los problemas. Cuando se proyectó esta vinculación, las autoridades pensaron derivar el tránsito pesado por allí, utilizando como vía la Circunvalación cipoleña. Pero en la actualidad, Cipolletti ha tenido un importante incremento de población en esa zona y el paso de vehículos de gran porte implica poner en riesgo a peatones y automovilistas que viven allí. El tercer puente lo terminó de construir Caminos del Valle, la exconcesionaria del peaje, a mediados del 2007. Después renegoció el contrato y a cambio de no aumentar la tarifa logró que le quitaran la obligación de realizar los accesos, que quedaron a cargo del gobierno nacional. Ahora, un ciudadano cargó un petitorio en la web para que finalicen la obra (ver recuadro). Ese puente es una enorme estructura de cemento de 2.600 metros que ya está concluida hace tiempo, y a la que sólo le falta la carpeta asfáltica. El ingreso será a través de una rotonda que se emplazará en la Ruta 151 y la Circunvalación.

El gran cuello de botella que se genera en la rotonda se debe a varios factores que confluyen para que esto ocurra. Desde que la exconcesionaria Caminos del Valle dejó la administración del peaje sólo quedaron habilitadas dos cabinas por cada mano. Si se disponen más pasos la complicación se trasladaría al puente nuevo, entre el expeaje y la policía de Tránsito de Neuquén, y eso generaría inconvenientes aún más graves, explicaron.

El crecimiento del parque automotor y la consolidación de Cipolletti y Neuquén como un gran conglomerado urbano son otros factores que influyen. Un gran porcentaje de los automovilistas que quedan atascados en la rotonda de Cipolletti viven en esta ciudad pero trabajan en la capital de la otra provincia.

El subsecretario de Coordinación municipal de Neuquén Francisco Sánchez informó que a la ciudad capital ingresan por día cerca de 30.000 vehículos desde Cipolletti. “Por su actividad económica, comercial, administrativa e industrial, Neuquén atrae muchísima afluencia de vehículos”, dijo en una entrevista de radio.

Que la administración pública, municipios y gobierno, los colegios y los bancos tengan por inicio de sus tareas prácticamente el mismo horario provoca que un enjambre de vehículos circulen por todos los pasos, congestionen las calles y generen situaciones de accidente. Sobre todo al momento de cruzar los puentes.

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