Sólo un gran anuncio es aún el Plan de Infraestructura

Fue lanzado en varias oportunidades, pero las obras todavía están en veremos.Los cambios de ministros y la crisis económica plantean serios interrogantes.



BUENOS AIRES (ABA).- “Gobernar no es formular buenos deseos. Gobernar es tomar las medidas necesarias para que los buenos deseos se cumplan”. Con ese lema, el último 7 de enero la Presidencia de la Nación respaldaba el Plan Federal de Infraestructura (PFI), tal vez el más paradigmático de los cientos de anuncios políticos que se multiplican y nunca terminan de ponerse en marcha.

Como símbolo de un estilo de gestión, el PFI fue lanzado en cuatro oportunidades: A fines del 99, el 31 de mayo de 2000, el 10 de agosto del mismo año y acaba de ser relanzado por el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, durante la reciente reunión de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).

Sin embargo, al día de la fecha, no se comenzó a ejecutar siquiera una sola obra de este proyecto que cuenta con un presupuesto de $20.500 millones en cinco años y que contemplaba un desembolso de $1.500 millones a lo largo del corriente ciclo.

Nada asegura que las constantes idas y vueltas no se vuelvan a reiterar ahora: el lunes pasado, mientras Bastos aseguró que “el mes que viene se abrirán las diez primeras licitaciones”, el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, afirmó que “aún si tuviésemos hoy la financiación necesaria no podríamos iniciar el Plan de Infraestructura, ya que los gobiernos de las provincias no tienen listos ni evaluados los planes correspondientes”.

¿Qué hace pensar que en esta oportunidad el Plan pueda llegar a comenzar?. A entender de las autoridades de la CAC, muy poco. “Hoy todo está dependiendo de la macroeconomía, de la situación financiera internacional y de las corridas bancarias. No sé si tenemos confianza. La palabra confianza es muy elástica, esperemos que esta vez funcione”, dijo Munir Madcur, ex presidente de la CAC entre 1991 y 1996, y actual secretario interior del organismo.

Desde un punto de vista técnico, Madcur consideró que la demora en la instrumentación se explica por la falta de antecedentes en el país para un sistema de construcción por leassing, tal como el estipulado en el PFI (el encargado del proyecto debe ejecutar las obras con financiamiento propio que recupera en el largo plazo de un Fondo Fiduciario creado por la ley).

Grandes anuncios

Pero ese no es el único factor que demoró la puesta en marcha de las obras. “Otra causa fue el cambio de autoridades que ha habido, desde que Nicolás Gallo fue ministro, pasando por el período de Machinea, López Murphy y Cavallo las cosas fueron demorándose, aunque lo principal es el desfasaje que a veces existe entre las medidas que se anuncian y su instrumentación. Los políticos suelen ser muy lentos en llevar a la práctica sus dichos”, dijo Madcur.

El gobernador de Río Negro, Pablo Verani, ofreció una explicación sobre la modalidad por la cual los funcionarios públicos suelen dar a conocer novedades sin, en algunas oportunidades, tener certezas sobre su viabilidad.

“Los anuncios se hacen para transmitir confianza. Pero no es una confianza vacía, no son anuncios especulativos. Cada vez que anuncio algo es porque tengo una esperanza verdadera de que podrá llevarse a cabo. Si no tuviese confianza no estaría haciendo política”, expresó el mandatario.

Verani manifestó además su optimismo de que “en esta oportunidad” el plan podrá llevarse a cabo, a pesar de que la situación económica del país es ahora peor que el día en que se presentó por primera vez.

“Tengo confianza en que se va a concretar, se anunció muchas veces pero no fue por especular políticamente, sino por la convicción de quienes hacemos política en que las cosas pueden cambiar”, apuntó el mandatario rionegrino.

Para la primera etapa, el plan significaba para Río Negro una inversión de 72 millones de pesos que iban a ser destinados a pavimentar 188 kilómetros de la ruta 23. En tanto, para Neuquén, se iban a destinar 23 millones para obras hídricas.

A pesar de que lo que significa para la región, el gobernador neuquino Jorge Sobisch, prefirió no opinar sobre el tema.

En cuanto al estado actual del emprendimiento, Guillermo De Aduriz -técnico del Fondo Fiduciario-, alentó nuevas esperanzas: “Sobre la ruta 23 ya está el llamado a licitación y el mes próximo se abrirán los sobres. Unos 90 días después se conocerá a los adjudicatarios y se iniciará el emprendimiento. Sobre las obras en Neuquén hay observaciones de Economía y de la Provincia, pero de los 72 proyectos del Fondo Fiduciario presupuestados la mitad están en desarrollo”.

Fechas para tener en cuenta

– Lanzamientos: • 28-12-99

• 31-5-2000

•10-8-2000

•13-8-2001

– Anuncio: – El 31-12-2000. En un mes saldrán las licitaciones.

– Media sanción de Diputados: 23-11-2000.

– Sale por decreto: 28-12-2000.

Una inminencia que nunca se concreta

BUENOS AIRES (ABA) – El tercer puente de Cipolletti-Neuquén se define esta semana; todo está listo para el tramo final del trasandino; pronto estará en marcha la planta de Hiparsa en Sierra Grande; los ex ypefianos podrían cobrar esta semana el valor de sus acciones… la lista podría ocupar un diario entero.

Los gobernadores e intendentes pasan por la Capital Federal donde “hacen pasillo” en agotadoras jornadas para después salir de los despachos ministeriales con frases como “está en estudio” o “se resolverá en los próximos días”.

Los funcionarios de Nación, suelen dejarlos a la intemperie. “Que los anuncios corran por cuenta del gobernador”, se excusan y la única fuente de los anuncios terminan siendo los mandatarios provinciales. Lo cierto es que los más trascendentes no se concretaron.

Optimismo verbal

BUENOS AIRES (ABA) – A la inyección de optimismo verbal que provocan los constantes anuncios contribuyen desde el propio presidente hasta gobernadores e intendentes, pero esa actitud se vuelve un boomerang cuando las enunciaciones no se traducen en hechos.

“No queremos otro Yacyretá, que por la demora de tiempo cuesta diez veces más de lo presupuestado originalmente”, expresó Fernando de la Rúa el 29 de diciembre de 1999 (hace 19 meses) al presentar el Programa Nacional de Obras Públicas.

Los gobernadores participaron del optimismo oficial. El 28 de diciembre de 2000, paradójicamente el día de los inocentes, el rionegrino Pablo Verani y su par de Neuquén, Jorge Sobisch, apoyaron a fondo el PFI en una larga reunión en la Quinta Presidencial de Olivos.

Los intendentes

Los jefes comunales no se quedaron atrás. El intendente de la ciudad de Neuquén, Pechi Quiroga, en octubre del 2000 aseguró en su momento que el alejamiento de Gallo “no afectará el compromiso del plan”, y que las obras se licitarían en enero del año siguiente.

Sin embargo, en julio de este año Quiroga junto a otros 13 intendentes volvieron a hablar del tema para indicar que “ya están los 88 millones para las obras de saneamiento en la provincia”.

Lucas Colonna

Claudio Rabinovitch


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