"Somos gente muy sufrida"

PUERTO MADRYN (Enviado especial).- Rolando Angulo, presidente de la comunidad boliviana en Madryn que involucra a unas ocho mil personas oriundas de ese país, estuvo todo el tiempo junto a los familiares de las víctimas. Cuando se le preguntó cómo repercutiría en Bolivia esta tragedia dijo: "es un evento más, somos gente muy sufrida, trabajadora, que va de punta a punta del país en busca de empleo. Estamos en eso, es el camino que hoy nos toca recorrer".

Mateo Suárez, secretario general de la UOCRA de Madryn afirmó que "las causas las determinarán los peritos, no sabemos cuál fue la falla y qué pudo haber pasado. En el lugar trabajaban 60 personas pero en ese momento había 14".

La doctora Sandra Nieves Sánchez, una de las fiscales que se encargó de los trámites de entrega de los cuerpos, admitió que pudo haber un error de interpretación al informársele a los familiares que esa acción se concretaría ayer por la mañana en el Cemad -cooperativa de electricidad que presta servicios de sepelio- y no el Cenpat donde se hicieron las autopsias. Por eso, decenas de familiares y allegados se concentraron en el Centro de Investigación hasta casi perder la paciencia al exigir la entrega de los cuerpos.

Tras algunas horas, los doloridos deudos entendieron y se trasladaron a la Cooperativa donde finalmente pudieron encargarse de llevar a sus seres queridos hasta su destino final.

Mariana Martínez Rivarola, vocera de Aluar, dijo que "nosotros no tenemos el rol de buscar las causas. Sí estamos acompañando a los responsables de encontrarlas. Somos dueños de la casa donde ocurrió esto pero la investigación está en pleno proceso. Estamos llevando adelante una ampliación importante de la planta y hay muchas empresas que son contratistas. Todas deben presentar un plan de seguridad y las empresas que hacen trabajos de gran envergadura, también presentan un plan específico".

La obra en la que se produjo la tragedia estaba a cargo de la empresa Cadel Construcciones, que había sido contratada por Infa, que a su vez trabaja para Aluar en la ampliación de la obra. Martínez Rivarola dijo que "todas las obras estaban en los plazos correspondientes. El silo no es una estructura necesaria para la puesta en marcha de la primera etapa. Tenemos tres silos y estábamos construyendo uno más para cuando esté terminada la ampliación".


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