El polo sanitario que creció junto con la ciudad

Está a la vista el enorme desarrollo de prestaciones de salud de alta complejidad. Dos privados y el hospital han sido y son semilleros de profesionales que reinvierten y multiplican la oferta.

01 sep 2018 - 00:00

Son dos instituciones, privadas y roquenses, que no necesitan presentación incluso más allá de los límites de la ciudad. El sanatorio Juan XXIII y la clínica Roca son conocidos desde hace décadas por habitantes de toda Río Negro y aun de la vecina Neuquén.

Sus equipos profesionales han sabido construir capital, tanto en el plano material como en el conocimiento y praxis de la medicina. Los fundadores, en su momento médicos que llegaban a Roca recién recibidos o retornaban tras terminar la carrera hoy siguen ejerciendo pero también gran parte de sus esfuerzos se vuelcan en la tarea de conducción.

Y no es poco ese trabajo si se tiene en cuenta que ambos centros de salud comparten la responsabilidad de ser hoy las dos empresas roquenses que más puestos de trabajo directo proporcionan: 530 la una y alrededor de 600 la otra.

“Roca es el principal polo de salud de Río Negro. El nivel de complejidad de su hospital y de las instituciones privadas hace que se convierta en centro de derivación del resto de las ciudades”, afirma el cirujano Juan Carlos Bonfiglio, presidente del directorio de clínica Roca.

Coincidencia de colegas. Carlos Pochat, desde la dirección del sanatorio Juan XXIII, compartida con los doctores Roberto Bernardini y Guillermo García Clavería, reafirma que “lo interesante es que eso genera un movimiento económico –de la gente que todos los meses recibe su salario– que se vuelca al mercado roquense”. Sin contar el que derraman los pacientes y familiares llegados de otras localidades que emplean servicios de alojamiento, comida y otros consumos durante sus estadías.

“Más todos los servicios tercerizados o necesidades que demandamos en Roca los 365 días del año –añade Pochat– como insumos, ropa, lavandería, técnicos, carpintería, construcciones”.

Conscientes de que la ciudad se ha convertido en un polo económico, educativo y cultural “con la salud pasó lo mismo –razona Guillermo Clavería– fue algo natural, empezó a aumentar la demanda y fuimos acompañando el crecimiento de Roca. Se veía que mucha gente con ciertas patologías se tenía que ir a Buenos Aires a un costo económico, social y humano muy grande para esas familias . Todo eso en los últimos 15 años se ha ido revirtiendo . Hemos logrado que muy pocas cosas necesiten ser derivadas a otro lugar”.

Otro tanto ocurre en el sector público. Esta semana se anunció que en un futuro próximo Salud habilitará en Roca la terapia pediátrica más grande de Río Negro.

“Este hospital seguro va a albergar a niños de toda la provincia, ya que sólo tiene terapia pediátrica el hospital de Bariloche, pero sólo cuatro camas”, indicó la directora, Ana Senesi, quien además remarcó que el López Lima “es un privilegiado por su ubicación geográfica dentro de Río Negro”.

Más servicios

Las cifras, en ocasiones, resumen más que las palabras. El sanatorio Juan XXIII, fundado el 20 de agosto de 1980, dispone de 150 camas de internación (repartidas entre los diferentes servicios), parte importante de las cuales se hallan en terapia intensiva infantil y neonatológica, especialidades en las que no solo son pioneros, sino también únicos prestadores en la provincia. Hasta del hospital público de Neuquén, cuando les requieren, reciben derivaciones de recién nacidos, prematuros y niños de mayor edad. Por año realizan en promedio unas 4.500 cirugías de las más diferentes complejidades y especialidades (enumerarlas excede este espacio ) y, mensualmente, unas 700 históricas clínicas se mueven en el área de internación.

En diciembre se puso en marcha la unidad oncológica con la incorporación de una especialista para el tratamiento clínico posquirúrgico del cáncer.

“Somos una unidad docente, con médicos en formación recién recibidos de otras universidades”, enfatiza Carlos Pochat. “Como residencia universitaria que responde a las normas de la facultad de Medicina de la Universidad del Comahue, tenemos una relación muy estrecha con ellos porque, además, (sus) alumnos en los ciclos clínicos transcurren por todos los servicios del sanatorio haciendo sus pasantías para lo cual hay un comité de docencia, a lo cual asociamos la Fundación Juan XXIII para la Salud que es la que aporta los fondos” para el sustento de todo el sistema de docencia y de extensión comunitaria.

Más inversiones

Juan Carlos Bonfiglio y su hijo Santiago son una dupla conocida por su compromiso con la medicina. Ambos pertenecen a la clínica Roca, institución que está en otro momento de inversión para una notable ampliación edilicia y consecuente mejora de los servicios médicos y tecnológicos.

“Cumplidos los requisitos contractuales se dio inicio a la obra de otra etapa para la construcción del nuevo edificio, una inversión que demandará 3 millones de dólares que nos permitirá concluir con el cerramiento total del edificio”, agrega.

Clínica Roca cuenta con un plantel de más de 130 médicos sobre un total de 220 profesionales dedicados a la atención de la salud, en todas las especialidades.

Santiago Bonfiglio, director médico, cuenta que “transitamos junto con el aniversario de la ciudad una fecha especial de nuestra clínica ya que se celebran los 50 años de la fundación. En la atención al paciente es importante destacar la evolución en la complejidad, no sólo desde la incorporación de tecnología sino que la hemos acompañado con una fuerte convicción por el desarrollo de la ‘responsabilidad social’, asumiendo el rol de ser uno de los actores principales de nuestra comunidad. Estamos convencidos de que nuestra tarea también consiste en llevar la salud más allá de nuestras puertas. Por eso es que los últimos años hemos implementado campañas para lograr una ciudad con mejor calidad de vida. Se destacan la donación de equipos DEA (desfibriladores externos automáticos) buscando generar áreas cardioprotegidas, capacitaciones gratuitas en RCP y también la del plan nacional Vhida implementándolo en todas las áreas y sectores y generando una jornada patagónica para difundirlo a otras instituciones tanto públicas como privadas”.

Crisis financiera

El momento económico actual afecta a todos los prestadores. Así lo explica Bernardo Carabajal, de la dirección económica de clínica Roca: “Hoy el sistema de salud se encuentra transitando uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La crisis de los distintos financiadores sumada a la delicada situación de las obras sociales más los ajustes en los valores por prestaciones hacen que desde nuestra institución tengamos que ser responsables y medidos en nuestras decisiones empresarias”.

“No obstante es importante que se conozca la contribución a la economía. Desde Clínica Roca damos empleo de forma directa a más de 530 personas, siendo uno de los empleadores más grandes. Implementamos una política de compre local de insumos. Es necesario entonces ponderar al sistema de salud como uno de los principales generadores de movilidad económica que trasciende a lo estrictamente prestacional como servicio de un bien tan preciado como la salud”, concluye. (M. J. y H. L.)

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