Suspenden la campaña para repudiar a ETA

Los principales partidos vascos, excepto el independentista EH, dejaron de lado ayer las actividades para acompañar el luto del político del PP asesinado. Marchas en toda España.



Decenas de miles de personas en toda España protestaron ayer contra el asesinato de un dirigente del gobernante Partido Popular (PP), atribuido al grupo separatista ETA, apenas una semana antes de las elecciones autonómicas del País Vasco.

La esposa y los dos hijos del presidente de la filial del Partido Popular en Aragón, Manuel Giménez Abad, asesinado el domingo en Zaragoza cuando acudía a un estadio para ver un partido de fútbol, encabezaron la manifestación silenciosa más multitudinaria, de 350.000 personas, que recorrió el centro de Zaragoza bajo el lema “Por la libertad y contra el terrorismo”.

A la congregación zaragozana, convocada por el Partido Popular y a la cabeza de la cual estuvo el presidente del Gobierno, José María Aznar, se sumaron el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, entre otros políticos

“Los ciudadanos estamos cansados, hartos y hastiados, pero firmes y seguros de que vamos a ganar esta batalla”, dijo entre aplausos la periodista María José Cabrera, que leyó el comunicado en la Plaza del Pilar.

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz; el candidato del Partido Popular Jaime Mayor Oreja y el candidato socialista Nicolás Redondo Terreros, viajaron también a la capital aragonesa para mostrar su repulsa por la muerte de Giménez Abad, senador y dirigente popular de Aragón.

A media tarde, los vecinos de Jaca (Huesca), localidad natal del fallecido, se agolparon a las puertas de la catedral románica para escuchar la homilía del obispo de la localidad, José María Conget, y acompañar con aplausos la llegada del féretro con los restos de su paisano. +

“No perdáis la serenidad. En el horizonte está siempre la paz, porque necesitamos la paz, porque somos más”, dijo Conget a más de 500 personas congregadas en el interior del templo y a los centenares que aguardaban en el exterior de la catedral.

En Madrid y otras capitales de provincia, decenas de miles de personas expresaron en el transcurso de la tarde su rechazo a la violencia de ETA.

El rey Juan Carlos I expresó su solidaridad con la familia y el rechazo por “el repugnante atentado” atribuido a ETA (Patria Vasca y Libertad). “Mi familia y yo, y todos los aquí presentes, estamos aquí esta noche, codo con codo, con quienes en la capital de Aragón están expresando públicamente su compromiso por la libertad y contra el terror”, dijo .

La polémica se mantiene

Con su último atentado, ETA trasladó la campaña electoral vasca a Aragón, donde los candidatos intervinientes, excepto el brazo político del grupo armado, suspendieron sus mitines y condenaron el asesinato de Manuel Giménez Abad

La jornada sin mitines electorales no estuvo exenta sin embargo de polémica. El presidente del Partido nacionalista vasco (PNV), Xabier Arzalluz, criticó al PP por haber pedido “con el cadáver todavía caliente” que los vascos votaran masivamente en respuesta al asesinato. “Me parece una bajeza moral increíble”, dijo

Carlos Iturgaiz, presidente del PP en el país Vasco, afirmó por su parte que el asesinato de Giménez Abad es “la sorpresa” anunciada por el líder de Euskal Herritarrok (brazo político de ETA, Arnaldo Otegi hace unos días. (ANSA)

Escenario: Dolor, luto y las divisiones de siempre

Cuando el reloj del municipio de San Sebastián dio las doce, la calesita instalada para los niños en las inmediaciones se detuvo y la música dejó de sonar.

Era el momento de rendir homenaje a Manuel Giménez Abad, el senador del Partido Popular (PP) de Aragón acribillado ayer en Zaragoza por ETA.

Bajo un cielo gris que acentuaba el ambiente de dolor y luto, cientos de personas se congregaron en silencio frente a la alcaldía para mostrar su repulsa por el nuevo atentado terrorista.”Pensé que antes de las elecciones no iba a ocurrir nada, pero ya ve como son las cosas”, dice una anciana, mientras su acompañante murmura: “Es terrible, es terrible”. De hecho, ETA no perpetraba un atentado mortal desde hace seis semanas y muchos creyeron que el grupo armado había abierto un paréntesis de cara a los decisivos comicios vascos del próximo domingo. “Pero estos hijos de p… no respetan nada”, se ofusca otro de los asistentes a la manifestación.

Zaragoza está a 200 kilómetros de San Sebastián y en sí nada tiene que ver con el País Vasco. Pero todos saben que la muerte de Abad está relacionada con los comicios del domingo. “Lo que yo quisiera es que los políticos se dejen de acusaciones mutuas y de falsas promesas y que por fin hagan algo para acabar con esto”, dice Juan María. Con ello se refiere no sólo al terrorismo, sino también al ambiente de crispación entre nacionalistas y no nacionalistas que estos días de campaña marca el día a día en esta ciudad costera.

Donde la división social se hace más patente es en la parte vieja de San Sebastián (Donostia, en vasco). En la calle Juan de Bilbao y sus alrededores los que marcan la pauta son los independentistas. Aquí apenas se ven carteles del PP o de los socialistas. Y los que hay están tachados con lemas como “asesinos” o “kanpora” (fuera).

En las “herriko tabernas” (“tabernas del pueblo”) cuelgan fotos de etarras encarcelados y los muros exhiben pancartas de la plataforma independentista Euskal Herritarrok (EH), el brazo político del grupo armado. El diario “Gara”, se hacía eco del número dos de su lista electoral por Vizcaya, José Antonio Urrutikoetxea, quien explica que su partido propone un jefe de gobierno “soberanista, no uno particionista o unionista, constitucionalista o estatutario vasco-español”.

EH, fue el único que ayer siguió adelante con la campaña, con mítines en las tres provincias vascas. Aunque algún comentario político no faltó. “Los vascos tienen la oportunidad de responder en las urnas a este crimen”, dijo el candidato del PP, Jaime Mayor Oreja.


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