Suspendieron a Vila por el escándalo



#

Carreras pidió la medida, Berros aplaudió.

El escándalo que protagonizó en Tribunales el presidente de la Cámara Criminal Tercera de Roca, Carlos Vila, le costó una suspensión preventiva de 90 días, mientras avanza el sumario por “desarreglos graves de conducta”. Ayer, por unanimidad, el Consejo de la Magistratura resolvió alejarlo de sus funciones mientras la legisladora del FpV Arabela Carreras reúne las pruebas para un eventual juicio político. La imputación contempla los gritos y empujones a un colega que protagonizó el magistrado el 17 de septiembre, cuando –estando en uso de licencia psiquiátrica tras haber sido denunciado penalmente por su esposa– se presentó en su despacho a retirar una computadora. Pero también se incluyeron como puntos a investigar elementos de la causa penal, en la que el juez está procesado por los presuntos delitos de lesiones calificadas por el vínculo, coacción agravada por el uso de arma y tenencia ilegal de arma de fuego. Carrera pidió la máxima suspensión por considerar que hay “fundamentos y graves elementos de convicción” sobre la presunta responsabilidad de Vila. Además, porque lo cree un requisito “indispensable para garantizar el normal desarrollo del sumario” e impedir cualquier “obstaculización” de la investigación por parte de Vila, ya que el magistrado tiene trato diario y autoridad sobre los empleados de la Cámara entre los que están los testigos del suceso. El tercer argumento para la suspensión fue minimizar riesgos de “reiteración” de hechos “de semejante gravedad”. La moción fue acompañada por el presidente del Consejo y juez del Superior Tribunal, Sergio Barotto; por la jueza criminal María Evelina García Balduini (quien calificó como “inobjetable” la decisión); los legisladores Carreras y Pedro Pesatti; el radical Alejandro Betelú y los tres representantes del Colegio de Abogados: Ruby Zuain, Ruth Luengo y Marisa Gayone. El comunicado de Bartorelli y Lastra había puesto en duda la actuación del Consejo en el caso Vila, acusando a la “corporación judicial de la impunidad” de “encubrir al camarista procesado por degenerado”. La imputación contra el juez refiere que el día de los hechos profirió “gritos e insultos” que causaron “preocupación y alteración en todos los presentes”. “¡Yo sigo siendo el presidente de esta Cámara y de acá me llevo lo que se me cante el ojete!”, habría vociferado el magistrado al reclamar las llaves de su despacho para retirar una notebook. Tras eso, “enfurecido y fuera de sí”, según uno de los testimonios, Vila dio un empujón a su colega Aldo Rolando. (Redacción central)


Comentarios


Suspendieron a Vila por el escándalo