Sylvester Stallone, un icono de la acción a sus 65 años

Mientras otros piensan en jubilarse, Sylvester Stallone seguirá pegando puñetazos encarnando a un musculoso asesino. La estrella de Hollywood cumple 65 años el miércoles, pero la edad no le impide entrenar para su próxima película de acción.

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Walter Hill (”Another 48 Hrs.”) dirige “Bullet to the Head”, en la que Stallone encarnará a un veterano matarife de Nueva Orleans que se une a un joven policía neoyorkino para vengar un brutal asesinato. Ya el año pasado enseñó músculo como líder de “The Expendables”, donde compartía cartel con otros clásicos del cine de acción como Mickey Rourke, Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger.

“Me gusta ser duro y peligroso”, dijo Stallone, que dirigió y cofirmó el guión del filme, durante su estreno en Berlín. Pero al mismo tiempo, criticó que los héroes de acción de hoy están, en su mayoría, “muy delgados”. En los años 80, el cuerpo era muy importante para un actor. “Era una verdadera competición”.

Stallone ha confesado abiertamente que se ayuda artificialmente con hormonas. “La testosterona es importantísima para sentirme bien al hacerme mayor”, dijo a la revista “Time” en 2008, poco antes de iniciar el rodaje de su cuarta película como “Rambo”. La hormona del crecimiento también es buena para todo el que supere los 40, sostiene. En 2007 fue condenado a una multa por viajar a Australia con un preparado muscular prohibido.

Nacido en Nueva York, hijo de un inmigrante italiano, Stallone se hizo poco a poco un nombre con pequeñas actuaciones a principios de los 70. Con 25 años protagonizó la cinta erótica “The Party at Kitty and Stud’s”, que le valió el apodo de “Italian Stallion”. Woody Allen lo fichó para un pequeño papel en “Bananas” y también tuvo una minúscula actuación junto a Jane Fonda en el thirller “Klute”.

Frustrado por la lentitud con que avanzaba su carrera, Stallone escribió el guión de “Rocky” y se metió en la piel del boxeador Rocky Balboa. La película (1976) se convirtió de la noche a la mañana en un hit. Fue nominada a diez Oscar y se alzó con tres: dirección, montaje y mejor película.

En 1982, la prometedora estrella de Hollywood se convertía en otro héroe de la gran pantalla con “Rambo”, en la que rescataba la figura del veterano de la guerra de Vietnam. En “Rambo III” (1988), Stallone enviaba a sus combatientes a Afganistán y 20 años más tarde, “John Rambo” regresaba a la palestra, esta vez en Myanmar.

El propio Stallone se describe como apolítico. “No soy de derechas ni de izquierdas, sólo amo a mi país”, dijo una vez. “Me considero un estadounidense normal. De esos que no entienden la gran política internacional. Pero si su país dice que tienen que luchar en Vietnam, luchan.”

Nunca logró ganar el Oscar como mejor actor, aunque estuvo nominado por “Rocky”, pero ha sido “distinguido” con varios Razzies, los premios anti-Oscar. En el año 2000, los Razzie Awards lo coronaron como peor actor del siglo. Y tampoco se hizo un nombre como amante en la gran pantalla: “En el sentido clásico, no soy guapo”, bromeó una vez. “Tengo los ojos inclinados hacia abajo, la boca torcida, los dientes poco rectos...”

Sin embargo, no le faltaron bellezas con las que coprotagonizar algunas de sus películas de acción. En 1993 rodó con Sandra Bullock el thriller de ciencia-ficción “Demolition Man” y dos años más tarde filmó junto a Diane Lane “Judge Dredd”.

En la vida privada, está casado desde 1997 con la ex modelo Jennifer Flavin. La pareja tiene dos hijos, el más joven de nueve años. Su anterior matrimonio, con la actriz danesa Brigitte Nielsen, sólo duró dos años. Además, tiene otros dos hijos adultos de su primer matrimonio, con Sasha Czack.

dpa


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