Tabárez y sus muchachos le apuntan al campeonato

El DT instó al plantel a no bajar los brazos hasta el final.



La satisfacción por el triunfo ante Ríver y la esperanza de que el puntero Independiente pueda sufrir algunas derrotas que le permita ganar el campeonato, marcaron las sensaciones del plantel de Boca Juniors que reanudó ayer las prácticas con vistas al cotejo del domingo, a las 16, frente a Huracán, por la décimoquinta fecha del Apertura.

El entrenamiento se efectuó en una de las canchas del complejo de Casa Amarilla y consistió en una serie de ejercicios regenerativos tras lo cual los futbolistas jugaron un match de fútbol informal.

En otra cancha, los suplentes -que no son tenidos en cuenta por el entrenador Oscar Tabárez- le ganaron a Nueva Chicago, por 3 a 0, con goles convertidos por Estévez, Herrera y Fabbro.

Tabárez, totalmente distendido y con el ánimo retemplado, encaró la práctica con una breve charla dirigida al grupo principal.

A ellos les dijo que los felicitaba por el triunfo ante el tradicional rival y los instaba a “seguir luchando porque es improbable aunque no imposible alcanzar a Independiente y dar la vuelta”.

Tras estas breves palabras, los jugadores se dividieron en dos grupos y comenzaron a practicar a las órdenes del preparador físico José Herrera.

La sesión de entrenamiento duró dos horas, lapso en el cual jugaron un partido de fútbol informal en una cancha de reducidas dimensiones y con Abbondanzieri como atacante de uno de los dos equipos.

Al término del ensayo el volante Carlos Tévez dijo que Boca luchará hasta el final “tratará de ganar todos los partidos que le quedan y esperará alguna caída de Independiente”, el actual puntero que le lleva ocho puntos de ventaja.

“Nosotros todavía debemos enfrentarlos y nuestra gran esperanza es que ellos pierdan algún punto. Entonces sí tendríamos chances, pero nosotros debemos ganar todo lo que resta del campeonato”, afirmó Tévez .

Luego indicó que a su juicio “este es un campeonato irregular”, por lo que consideró que “lo puede ganar cualquiera”.

Posteriormente dijo que aún le “tiemblan las piernas” de la emoción que le significó jugar ante Ríver y ganar en el “Monumental”.

“Me tiemblan las piernas. Me dura la alegría porque es la primera vez que como jugador y no como hincha enfrento a Ríver. Y encima ganamos. Es una gran satisfacción”, aseveró.

Por su parte el lateral derecho Hugo Ibarra dijo que la meta actual del plantel xeneize “es terminar lo más arriba posible”.

El formoseño resaltó que el ánimo del plantel “se retempló” tras el éxito ante el clásico rival y sostuvo que “el fútbol tiene tantos imponderables y sorpresas que hasta Independiente puede perder puntos”.

“Nosotros tenemos la esperanza de que ellos, en algún momento, se caigan”, acotó. Sin embargo aclaró que “la ventaja que lleva Independiente es importante, pero no es imposible descontar”.

Delgado mejora de su lesión

BUENOS AIRES (Télam).- La distensión en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda que presentó el delantero Marcelo Delgado tras el superclásico ante Ríver tuvo ayer una leve mejoría y el delantero se entrenó sin inconvenientes con el plantel. Posteriormente el atacante, que está medicado, realizó ejercicios de fisiokinesioterapia y no tendría inconvenientes en jugar el domingo frente a Huracán.

Por su parte el mediocampista cordobés Javier Villarreal padece una fatiga en el aductor izquierdo.

Otro lesionado es el volante chaqueño Christian Giménez, quien sufre un traumatismo directo sobre la rodilla izquierda. (Télam)

Opinión El “Chelo” con algo

de Garrincha

BUENOS AIRES- (Télam, por José Luis Ponsico) ¿Qué sería hoy de Boca sin Marcelo Delgado? Si la respuesta depende de lo visto el domingo -cuando parecieron no estar ni Barros Schelotto ni esa promesa llamada Carlos Tévez- el resultado va acompañado de un gran interrogante.

Por otra parte, Delgado debió estar en el Mundial de Japón-Corea, donde Claudio Caniggia resultó casi un capricho de Marcelo Bielsa y encima se lesionó en las vísperas.

El “Chelo” era una variante para abrir a los europeos. Antes, a fines del año pasado, fue culpado de la derrota de Boca en aquella final con el Bayer Munich, también en Japón.

Como un mal recuerdo: se perdió un gol -mucho más fácil de hacer que los dos que hizo el domingo último- y encima lo expulsaron antes de terminar el primer tiempo.

Lo que hoy no está en discusión es que el Chelo Delgado (29 años, nacido en Capitán Bermúdez, Santa Fe), es el mejor delantero del fútbol argentino. Además, uno de los jugadores de mayor evolución siendo ya un consagrado.

De Rácing a Boca, a principios del año 2000, el cambio es obvio. Aquél puntero veloz, de gambeta zigzagueante, pero demasiado individualista de Rácing (1995-1999) a éste delantero que se mueve por todo el ancho del ataque, la diferencia es muy grande en beneficio de su equipo.

El fútbol de Boca, entonces, lo pone el “Chelo”, como quedó expresado en este torneo Apertura. En el tiempo existe una comparación histórica: hace 40 años Brasil ganó el Mundial de Chile cuando Garrincha, el inmortal Mané, pasó de la punta al medio.

Nacido en una favela en Pru Grande en las cercanías de Río de Janeiro, el 28 de octubre de 1933, se transformó en el gran artífice de su equipo cuando se produjo la lesión de Pelé.

La salida forzada del mejor jugador de la historia de Brasil dio lugar a que Garrincha dejara la punta yendo hacia el medio y fuera el artífice del triunfo. Resultó indescifrable para las defensas de las selecciones de España, Inglaterra y Chescolovaquia. Garrincha, además, fue admirado por el propio Pelé.

Habilidoso en extremo, donde el amague y el freno fueron atributos esenciales con excelente técnica en la pegada y los dos perfiles. Un dato: en 1957, en el Sudamericano de Lima que ganó Argentina, Garrincha jugó como puntero izquierdo. Tenía 23 años.

Fundamental en dos mundiales, Mané quedó grabado en el corazón de su pueblo.

La favela brasileña todavía lo llora a casi dos décadas de su muerte ocurrida entre el alcohol, la pobreza y el olvido de las instituciones. Algo parecido a la triste historia de un grande nuestro como Omar Orestes Corbatta a principios de los “90.

Salvando distancias de dimensiones históricas y escenarios distintos el hilo invisible que une un extremo y otro, a Mané Garrincha con el “Chelo” Delgado, vincula en el tiempo a René Houseman en los “70 y a Ariel Ortega en los “90.

“Ya pagué en la cancha lo que se invirtió por mí”

El delantero Marcelo Delgado, autor de los dos goles a Ríver Plate en el clásico del pasado domingo, afirmó que “ya pagué en la cancha lo que Boca invirtió por mí”. Delgado, por cuyo pase se pagaron 6.000.000 de dólares en el 2000, quien confirmó su gran momento, aseguró también que “si no le ganábamos a Ríver nos mataban a todos. Estaba en juego el honor y Boca lo salvó”.

“Qué inflado me siento -confesó-. Qué lindo que es ganarle a Ríver. A uno lo deja más tranquilo. Sí, no nos quedaba otra. Si no le ganábamos a Ríver nos mataban a todos”.

Al preguntársele si también se salvó el año, expresó el delantero que “no, no ganamos un título. Pero triunfar en el último superclásico del año nos deja otro sabor, como el que rió último fue Boca. Van a tener que esperar para la revancha”.

En cuanto a si le gusta cómo juega Boca, manifestó Delgado que, en nota publicada hoy aquí por el diario “La Nación”, que “por momentos. Aún no encontramos el equilibrio. Hacemos partidos muy buenos y en otros somos un equipo aburrido, que termina sufriendo. Hay que ser más regulares”.

“Me equivoqué -ironizó-. En el segundo tuve suerte. En el primero, sí; Comizzo se movió y dije: la pongo en ese palo”, También dijo: “Agradezco que Macri se haya jugado por mí. Espero haber rendido lo que esperaban. Creo que ya pagué en la cancha lo que Boca invirtió por mí”.

Señaló Delgado que no es amigo del presidente de Boca “pero hay un respeto mutuo” y que “hay dirigentes buenos, pero algunos se ganan la vida a costa de los jugadores. Hay gente que hizo cosas increíbles en los pases de los jugadores y dejan a los clubes arruinados”.

“Cómo se pasa el tiempo. Recuerdo cuando a los 12 años fui con el bolsito a probarme a Central. Aposté todo al fútbol. Hasta abandoné el colegio por la pelota”, reveló, para añadir que “si no era futbolista se me complicaba la cosa”.


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