“Tengo asegurado un cargo”



Ante el cercano cambio de gobierno, el clima de la sociedad va cambiando de expectativas. Ahora el interés está en saber quiénes serán los nuevos funcionarios en distintos organismos. Siguiendo la tradición, estamos ante un montón de gente que se apresura a ser designada, apelando a antecedentes –supuestos o ciertos–, vinculaciones, contactos, etcétera. Muchos pretenden, honestamente, colaborar con la nueva gestión; otros están a la espera de la salvación personal, sin importar si el cargo que puedan conseguir se ajusta a sus capacidades. Esto ocurre aquí y en cualquier lugar del país. Y tal vez del mundo. Antes del domingo pasado fui muy criticado por la opción que hice para militar y ofrecer mi voto. Pocos cuestionamientos me los hicieron de frente para darme la posibilidad de dar mis argumentos. Fueron en las redes sociales o en ruedas de gente conocida y no tanto, pero estando yo ausente… como si uno (yo, en este caso) no tuviera derecho y pensamiento libre para analizar situaciones y decidir dónde y con quién estar. Pasado el domingo, las preguntas y las formas cambiaron. Seguramente también los interlocutores (espero que sea así…). Ahora la intriga es: “supongo que vas a ocupar un cargo público”, “que te ofrecieron” o “que vas a pedir”. Años atrás estas preguntas me hubiera molestado mucho y tal vez activado mi adormecida gastritis. Hoy no me enoja. Me entristece y me menoscaba. No milito para tener cargos o sueldos del Estado, aunque los tuve y estoy orgulloso por ello. Lo hago por vocación y convicción. Porque busco y necesito una sociedad mejor, con buenos gobernantes, y una convivencia plural y respetuosa donde se trabaje para eliminar las desigualdades e injusticias y la carga de confrontación permanente que nos mortifica. Y para esos fines no necesito cargos rentados. Lo puedo hacer desde el lugar que tengo en la sociedad, trabajando, siendo solidario, proponiendo y criticando, moderando, acercando posiciones, colaborando para que se vuelva a discutir política sanamente, sin llegar a la pelea. Trabajar para terminar con la impunidad, la violencia y la pobreza me apasiona. Son temas trascendentes y complejos pero claves para mejorar la sociedad del futuro cercano y lejano. Ahí estoy y estaré, sin esperar que “Mauricio” me convoque ni me ofrezca un cargo, porque ya creo tenerlo: el de ciudadano responsable y militante político que comparte su tiempo con el “deber social (Constitución del Neuquén) de trabajar todos los días para vivir, como millones de argentinos. Ricardo Villar DNI 8.377.070 Neuquén

Ricardo Villar DNI 8.377.070 Neuquén


Comentarios


“Tengo asegurado un cargo”