Tensión en Filipinas por una sublevación militar

Los soldados tenían anoche a varios rehenes en un centro financiero y comercial de la capital. A última hora habían liberado a la embajadora de Australia y a varios extranjeros.

MANILA (Télam-DPA-Reuters ).- Soldados filipinos rebeldes tomaron como rehenes a siete personas, entre ellas a la embajadora de Australia , Ruth Pearce, dos estadounidenses y cuatro policías, exigiendo la renuncia de la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, aseguraron fuentes oficiales . Al cierre de esta edición habían liberado a la embajadora y a los extranjeros.

Junto a la embajadora fueron secuestradas dos personas de nacionalidad estadounidense en el centro financiero y diplomático de la capital filipina y cuatro hombres de la policía federal de Sydney en un edificio de un complejo comercial de la capital Los militares rebeldes niegan que estén lanzando un golpe de estado y fundamentan su acción en una serie de reclamos por corrupción en el gobierno La presidenta filipina había ordenado poco antes del hecho la búsqueda y arresto de oficiales y soldados del Ejército y la Marina que desertaron de sus puestos como parte de un presunto intento de golpe de Estado contra su gobierno.

Un soldado no identificado dijo que los amotinados, que parecían estar colocando explosivos en un centro comercial de la capital, Manila, acusaron al gobierno de Arroyo de corrupción y de falsificar ataques con bombas para culpar de estos a musulmanes o a grupos rebeldes comunistas.

«No nos vamos. Nosotros somos los buenos, no los malos», dijo a la radio local. Oficiales del ejército filipino dijeron que los soldados amotinados tenían a Ruth Pearce, embajadora de Australia en Filipinas, y a cuatro miembros de la Policía Federal Australiana en un edificio en el centro comercial Glorietta, en el centro de la capital, Manila El secretario de Defensa Angelo Reyes dijo después ellos que también tenían dos estadounidenses. A última hora fueron liberados.

El edificio Oakwood –escenario del suceso– alberga departamentos lujosos, oficinas y la sede de la cadena de televisión estadounidense CNN en Manila.

La torre se encuentra en un área de tiendas, restaurantes y hoteles. José Lina, secretario del Interior y del Departamento de Gobierno Local, dijo que las acusaciones de ataques falsos eran propaganda.»Eso es mentira», dijo en la radio.

«Ellos están siendo usados por políticos que quieren tomar el poder». El jefe de las fuerzas armadas, Narciso Abaya, dijo a periodistas que 20 oficiales del ejército y la marina y entre 40 y 50 soldados eran partícipes de «un aventurado ejercicio de inconstitucionalidad» en algún lugar de Manila, la capital de 10 millones de personas Arroyo, que debe expresar sus políticas en un discurso al país el lunes, dijo el sábado que había escuchado «las legítimas quejas» de algunos de estos jóvenes oficiales pero que serán los soldados sublevados serán llevados ante una corte marcial «Lo primero y lo más importante, no queremos hacer ningún daño», dijo a la televisión ABS-CBN un oficial de bajo rango que usaba un brazalete rojo y uniforme de combate. «No intentamos tomar el poder» Comentaristas de televisión recordaron que los generales retirados ocupan buenas casas del ejército mientras que los soldados arriesgan sus vidas por sólo 4.000 pesos (74 dólares) al mes. Analistas de seguridad creen que habría poco apoyo a un golpe entre los oficiales de alto rango o el público El ejército de 113.000 miembros no tiene un papel oficial en el proceso democrático pero ha ayudado a derrocar o respaldar varios líderes, desde la caída de Ferdinando Marcos hasta la llegada al poder de Arroyo, tras la dimisión de Joseph Estrada, por una revuelta popular En el pasado Arroyo ha enfrentado rumores de golpe por cuestionamientos a su legitimidad como líder y corrupción en su gobierno. El sábado en la noche las puertas de Campo Aguinaldo, la principal instalación militar en Manila, estaban bloqueadas por tropas y camiones En la primera reacción internacional, Estados Unidos advirtió el sábado sobre «consecuencias negativas inmediatas» en las relaciones bilaterales, en caso de que ocurra un golpe de Estado en Filipinas.

«Nadie debe tener ninguna duda de que apoyamos el legítimo gobierno civil de la presidente Gloria Macapagal Arroyo,» dijo la portavoz del Departamento de Estado norteamericano Joanne Moore.

«En este momento no tenemos ninguna razón para creer que exista una amenaza real contra el gobierno de Arroyo», señaló Moore «Pero, para que no haya lugar a error, un golpe militar tendrá consecuencias negativas inmediatas, incluidas consecuencias en las relaciones bilaterales», añadió.


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora