Tiene muerte cerebral niño tras ser chocado por ladrones
El pedido de sus padres, en Ituzaingó. Luciano Ramírez está internado en el hospital Italiano tras sufrir severas lesiones cuando ladrones que escapaban en un rodado, chocó contra un auto Ford Ka que estaba parado en fila para girar antes de un cruce ferroviario.
SU ESTADO ES IRREVERSIBLE
El niño de 12 años que resultó herido cuando el auto en el que viajaba con una mujer y otros dos chicos fue embestido por un vehículo robado que intentaba huir de la Policía en la localidad bonaerense de Ituzaingó, se encuentra con muerte cerebral y su “estado es irreversible”, confirmó su padre.
Luciano Ramírez está internado en el hospital Italiano, de Capital Federal, luego de que ayer sufriera severas lesiones cuando ladrones que escapaban en un rodado, chocó contra un auto Ford Ka que estaba parado en fila para girar antes de un cruce ferroviario.
“Me confirmaron que su estado es irreversible, solo un milagro lo puede salvar”, relató esta mañana Oscar, el papá de Luciano, en la puerta del centro de salud.
En declaraciones a la prensa manifestó: “Le pido a la Justicia que encuentre al tipo que se escapó. Lo único que le pido a los jueces que lo busquen y encuentren”.
“Que se queden presos para toda la vida. Y nada de aguinaldos y sueldos”, reclamó Ramírez en medio de la polémica generada por el fallo que ordena a los alojados en cárceles federales cobrar esos beneficios laborales.
El papá del nene insistió: “Le pido a la Justicia que haga lo que tenga que hacer y Dios se encargará” de los delincuentes.
Luciano era fanático del club Independiente, por lo cual el padre aseguró que su hijo tiene como “ídolos” a los jugadores Federico Mancuello y Daniel Montenegro.
Anoche, cerca de las 21, un grupo de ladrones que se escapaba en un auto robado marca Chevrolet Onix chocó contra el Ford Ka que manejaba la mujer con dos hijos (de 5 y 12 años) y Luciano, en la intersección de Segunda Rivadavia y Acevedo, de Ituzaingó, en el oeste del conurbano bonaerense.
La persecución duró alrededor de 20 cuadras y terminó en el lugar conocido como “la barrera de Acevedo”, cuando el Onix chocó al Ka que esperaba para girar.
La Policía atrapó a uno de los ladrones, de 32 años, que luego fue identificado como Claudio Soria, con antecedentes penales y que gozaba del beneficio de la libertad condicional.
El resto logró escapar corriendo al cruzar las vías del ferrocarril, segundos después de que pasara el tren de la línea Sarmiento.
DyN