Todavía 925 millones de personas sufren hambre

Cauto optimismo de la FAO ante leve avance.

ROMA (DPA y AP).- La reunión anual de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) concluyó con un cauteloso optimismo ante el descenso de casos de hambre a nivel global. Según el organismo de la ONU, que celebró ayer el Día Mundial de la Alimentación, en el mundo hay todavía 925 millones de personas que sufren hambre. La cifra es inferior al billón registrado un año antes pero, aún así, “inaceptablemente alta”. Este año, las organizaciones no gubernamentales participaron por primera vez en las deliberaciones con las delegaciones gubernamentales en condiciones de igualdad. Oxfam apuntó que en la lucha contra el hambre se están registrando algunos avances, por ejemplo en asuntos como el “land grabbing” (apropiación de tierras). “Se ha avanzado en el diseño de pautas conjuntas para la compra a gran escala de tierra por parte de inversores y países ricos”, dijo la experta en agricultura de Oxfam Marita Wiggerthale. El primer paso es haber reconocido el problema que suponen las grandes adquisiciones. Ahora es necesario crear nuevas reglas para restringir la venta de territorio agrícola. Si no se hace, “el hambre volverá a aumentar en los próximos años”, advirtió Wiggerthale. En Bolivia 2,9 millones Cerca de 26% de los bolivianos, unos 2,9 millones de personas, padecen hambre extrema, dijo la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un informe al conmemorarse el sábado el Día Mundial de la Alimentación. Aunque el porcentaje de población hambrienta se redujo desde 1992, el número de personas es más grande en el 2010 por el crecimiento de la población, dijo Eliza Panadés, representante de la FAO en Bolivia. La funcionaria destacó los esfuerzos del gobierno para luchar contra el hambre con políticas que alientan las condiciones de vida y producción de los pequeños productores agropecuarios. También destacó la creación de bonos a favor de escolares, embarazadas y personas de la tercera edad financiados con la renta petrolera ayudan a mejorar la alimentación de los sectores más pobres, según la FAO. El hambre extrema implica que las personas no consumen de manera permanente el mínimo de calorías necesarias para que el cuerpo realice sus funciones vitales con todas las consecuencias que ello conlleva, dijo Panadés. Según la FAO, en América Latina 47 millones de personas se encuentran en el cinturón del hambre extrema. En la Declaración del Milenio firmada por los líderes del todo el mundo en septiembre del 2000, las Naciones Unidas se propuso influir y apoyar las políticas gubernamentales para reducir el numero de hambrientos. Según la FAO, ello redujo el hambre a nivel mundial de mil millones de personas a 925 millones actuales a pesar de los efectos de la crisis económica global de hace un año.


ROMA (DPA y AP).- La reunión anual de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) concluyó con un cauteloso optimismo ante el descenso de casos de hambre a nivel global. Según el organismo de la ONU, que celebró ayer el Día Mundial de la Alimentación, en el mundo hay todavía 925 millones de personas que sufren hambre. La cifra es inferior al billón registrado un año antes pero, aún así, “inaceptablemente alta”. Este año, las organizaciones no gubernamentales participaron por primera vez en las deliberaciones con las delegaciones gubernamentales en condiciones de igualdad. Oxfam apuntó que en la lucha contra el hambre se están registrando algunos avances, por ejemplo en asuntos como el “land grabbing” (apropiación de tierras). “Se ha avanzado en el diseño de pautas conjuntas para la compra a gran escala de tierra por parte de inversores y países ricos”, dijo la experta en agricultura de Oxfam Marita Wiggerthale. El primer paso es haber reconocido el problema que suponen las grandes adquisiciones. Ahora es necesario crear nuevas reglas para restringir la venta de territorio agrícola. Si no se hace, “el hambre volverá a aumentar en los próximos años”, advirtió Wiggerthale. En Bolivia 2,9 millones Cerca de 26% de los bolivianos, unos 2,9 millones de personas, padecen hambre extrema, dijo la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un informe al conmemorarse el sábado el Día Mundial de la Alimentación. Aunque el porcentaje de población hambrienta se redujo desde 1992, el número de personas es más grande en el 2010 por el crecimiento de la población, dijo Eliza Panadés, representante de la FAO en Bolivia. La funcionaria destacó los esfuerzos del gobierno para luchar contra el hambre con políticas que alientan las condiciones de vida y producción de los pequeños productores agropecuarios. También destacó la creación de bonos a favor de escolares, embarazadas y personas de la tercera edad financiados con la renta petrolera ayudan a mejorar la alimentación de los sectores más pobres, según la FAO. El hambre extrema implica que las personas no consumen de manera permanente el mínimo de calorías necesarias para que el cuerpo realice sus funciones vitales con todas las consecuencias que ello conlleva, dijo Panadés. Según la FAO, en América Latina 47 millones de personas se encuentran en el cinturón del hambre extrema. En la Declaración del Milenio firmada por los líderes del todo el mundo en septiembre del 2000, las Naciones Unidas se propuso influir y apoyar las políticas gubernamentales para reducir el numero de hambrientos. Según la FAO, ello redujo el hambre a nivel mundial de mil millones de personas a 925 millones actuales a pesar de los efectos de la crisis económica global de hace un año.

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