Tomatito, un músico que vive para el flamenco
El guitarrista regresa hoy a Neuquén para brindar en un quinteto un recital en el cine Español
BUENOS AIRES (ABA).- «El Camarón era único y seguirá siéndolo. Había que estar muy pendiente de él y se creaba un clima muy intenso. En cambio, con mi equipo la pasamos muy bien, en un clima menos tensionado, y cuando pillamos un buen día lo disfrutamos nosotros y el público también». El músico español Tomatito (alguna vez conocido como José Fernández Torres) parece ya no tener nostalgia de las épocas en que acompañaba con su guitarra al mítico cantaor flamenco Camarón de la Isla.
Atrás quedaron los momentos en los que dudó si abandonar los escenarios tras la muerte de su amigo y colega en 1992. Ahora, con tres discos solistas en su haber y una banda nueva (Potito como cantaor, Ramón Porrina en percusión, Bernardo Parrilla en Violín y Joselito Fernández como bailaor) Tomate disfruta de los beneficios de recorrer el mundo con su guitarra como pasaporte.
Luego de tres agotadoras funciones a salón repleto en Buenos Aires, y una más que debió agregar anoche por la inquietud del público, se prepara para el espectáculo que brindará hoy en Neuquén, en el cine Español a las 21.30. donde dará a conocer sus virtudes como compositor y arreglador.
A pesar de que en los últimos años incursionó en terrenos poco usuales como la musicalización de películas, su relación con el arte de los sonidos todavía puede resumirse a una ecuación bastante sencilla: amante del jazz, amigo del blues, casado con el flamenco.
-¿Se fue de su pueblo a tocar a una taberna y ahí lo descubrió Camarón?
-Mi padre me llevó de Almería. Ya que me veía condiciones de guitarrista me llevó a Andalucía para que tuviera una relación más estrecha con el flamenco, más allá de mi familia. Y fue una bendición, porque allí lo conocí a Camarón. El me vio tocando en una taberna y le dio gracia cómo lo hacía en aquel entonces. Yo era muy jovencito y él me llamaba esporádicamente para acompañarlo. Hasta que después me invitó a ser su guitarrista oficial.
-¿Qué le parece que dejó Camarón en el género?
-Lo que hizo Camarón fue poner el flamenco en multitud. Cada vez que había un concierto de Camarón eran multitudes de gente. Y eso que el flamenco es una música étnica y supuestamente de menor audiencia. Y él la masificó. Ibamos a Madrid y había unas 14 mil personas. Nunca antes un cantaor con una guitarra habían logrado eso.
-¿Por qué él lo logró?
–Porque estaba destinado. Hay que tener un genio y un carisma como él los tenía. Aparte de tocar o cantar bien, hay que tener la personalidad y le tienes que caer bien a la gente y miles de cosas más que deben coincidir para que llegues a eso.
-¿Por qué dice que no disfrutó tanto como debería las épocas en que tocaba con Camarón?
-Porque era muy joven y tenía muchas ganas de tocar y de triunfar, y entonces uno sacrifica la tranquilidad por las ganas y los bríos. Cuando uno es joven no se da cuenta de las cosas. En cambio ahora, cuando uno madura en edad y musicalmente, entiende más. Sé que si Camarón estuviera ahora lo disfrutaría más, porque lo acompañaría de otra manera.
-¿Al ser el flamenco una música ligada a una cultura muy específica, puede ser entendido fuera de ella?
-Sí. El ejemplo más claro es que vienen a España músicos del extranjero y toman la música flamenca para inspirarse en un tema. Viene Pat Metheny y lo primero que escucha es flamenco. Vienen los Rolling Stones y escuchan los discos de Camarón. Entonces algo tiene la música flamenca. Ahora, si el público lo entiende o no, es algo que yo no sé. Pero que lo sienten, eso es seguro. A lo mejor no lo entienden como yo o como un andaluz, pero no es porque seamos mejores o peores, sino porque tenemos otra visión de lo que esa música representa.
-¿Qué es el flamenco para usted?
-Es mi vida. Yo nací con el flamenco a mí alrededor y no sé hacer otra cosa que tocarlo. Gracias al flamenco estoy aquí y vivo bien. En vez de jugar con juguetes, mi familia se crió haciendo palmas y guitarras. Es una vivencia familiar. Yo duermo, me levanto, tomo la guitarra, me voy a dar una vueltecita, vuelvo y tomo la guitarra otra vez. Y eso es mi vida.
Lucas Colonna
BUENOS AIRES (ABA).- "El Camarón era único y seguirá siéndolo. Había que estar muy pendiente de él y se creaba un clima muy intenso. En cambio, con mi equipo la pasamos muy bien, en un clima menos tensionado, y cuando pillamos un buen día lo disfrutamos nosotros y el público también". El músico español Tomatito (alguna vez conocido como José Fernández Torres) parece ya no tener nostalgia de las épocas en que acompañaba con su guitarra al mítico cantaor flamenco Camarón de la Isla.
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