Torres tuvo paciencia y llegó la oportunidad

Joaquín Torres supo esperar su momento en la lepra, y pudo gritar su gol. Los neuquinos Matías Moya de River y Adrián Sporle de Banfield, aplicaron la misma fórmula de la paciencia y sumaron minutos.



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Análisis

Américo Gallego lo marcó en enero de 2015 y parecía que se venía la gran chance para Joaquín Torres en la primera de Newell’s. Sin embargo, el Tolo duró poco y los otros DT se olvidaron del neuquino que dejó la Patagonia con la ilusión de triunfar en la Lepra.

Lejos de quedarse, el delantero la peleó, se bancó jugar en reserva durante dos temporadas y el arribo de Juan Manuel Llop le dio una nueva posibilidad. Ante Olimpo, Joaquín tuvo un partido perfecto y además se sacó las ganas de liquidar la historia, ya que anotó el definitivo 2-0.

El Parque Independencia explotó cada vez que Torres tocó la pelota y él mostró mucho atrevimiento a la hora de encarar. Por izquierda o por derecha, marcó la diferencia y demostró que puede ser una pieza clave en un equipo que perdió a sus estelares (Maxi Rodríguez, Formica, Scocco), se reforzó como pudo y tendrá que recurrir a la cantera. En los 80 y 90, Newell’s fue una máquina de sacar jugadores, después aflojó y ahora lo hace por obligación, con Torres como referencia.

Hay infinidad de casos en los que los chicos no se la bancan y pegan la vuelta, ante una frustración. Joaquín tuvo paciencia, supo esperar su momento y hoy tiene su lugar.

Lo mismo hizo Adrián Sporle en Banfield , que aguantó y se quedó con el puesto que dejó Alexis Soto. Y el pibe Matías Moya, que había perdido algo de terreno, ayer recibió un guiño del Muñeco Gallardo y fue titular en River, ante San Martín de San Juan. Tres ejemplos de perseverancia. Le metieron aguante y el premio llegó.

Podio Radar fútbol

El Gol de Torres, segundo gol de la Lepra


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Torres tuvo paciencia y llegó la oportunidad