Tratan de determinar cómo se inició el fuego



ROCA (AR).- Hasta ayer seguía siendo un misterio cómo fue que se quemó un colchón en un calabozo de la comisaría de Cervantes el sábado pasado, y que le costó la vida a un contraventor que se encontraba allí alojado, y dejó a otro en grave estado.

Por lo pronto, y si bien se aclaró que no había pruebas en su contra, se decidió trasladar al oficial de guardia y al oficial de servicio que ese día en el turno de la tarde estaban en la unidad policial, a la Unidad Regional Segunda.

"No es que haya indicios en contra de los dos policías. La medida sólo tiene por objeto darle más claridad a la investigación. Incluso, las pericias en el calabozo serán realizadas por personal ajeno a la fuerza, que los va a designar la justicia", mencionó ayer el jefe de la Unidad Regional con asiento en Roca, Mayor Darío Silva.

La quema de un colchón dentro de la celda, le provocó la muerte a Ramón Santiago Suárez (32 años), un trabajador "golondrina" que había sido llevado a la unidad policial, por estar en estado de ebriedad en la vía pública. Dos horas más tarde, fue llevado por la misma razón, Oscar Francisco Sal (44).

Ambos fueron afectados principalmente por los gases tóxicos que emanaron del colchón durante la combustión. Suárez murió a los pocos minutos de ser rescatado.

En tanto, Sal continúa en estado delicado de salud, con pronóstico reservado y, al menos por las siguientes 48 horas, se mantendrá con asistencia respiratoria mecánica.

Según informaron ayer desde el sector de terapia intensiva del hospital de Roca, el herido sufrió quemaduras de tipo A y B en un 20% del cuerpo y se encuentra por el momento conectado a un respirador artificial a raíz de las lesiones que sufrió, sobre todo, en las vías respiratorias. Se consideraba clave la evolución que podría tener en las próximas horas.


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