“Tres años sin ver a mi hijo”



Al día siguiente de que mi hijo cumpliera cuatro años este diario publicó una carta mía en la que rogaba a quien correspondiera que ordenara el cese del impedimento de contacto. En breve se cumplirán tres años de que me fuera impuesta una absolutamente injustificada restricción de acercamiento a la madre de mi hijo (la que por obvias razones –mi niño vive con ella– redunda en ausencia paterna en la crianza del menor). El Juzgado de Familia, Niñez y Adolescencia Nº 3 de Neuquén continúa sin tomar medida alguna al respecto. La mamá de mi hijo hace caso omiso del llamado a audiencias, a las que asisto y nunca se llevan a cabo. Estoy desesperado. Pido a la jueza a cargo del expediente que me conceda una entrevista. Un inocente de cuatro años y tres meses recién cumplidos está creciendo sin saber que su papá lo ama o quizás –peor aún– suponiendo que ese papá no existe. E. S. DNI 17.837.842 Centenario N. de la R.: para preservar la identidad del menor este diario se reserva el nombre del firmante, el que está a disposición de las autoridades que lo requieran.


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