Tres jóvenes directores, tres historias

Se trata de tres realizadores roquenses que, a través de premios y reconocimientos, ya empezaron a contar historias. Son jóvenes, dos de ellos estudiaron y viven en Buenos Aires, Facundo Flores y Juan Damián “Juji” Chechile. Andrés Lizewski vive en Roca, estudió cine en el IUPA y con “El escrache” ganó el concurso de guiones para cortometrajes de ficción “Cine x identidad”, que organiza anualmente Abuelas de Plaza de Mayo. Chechile estuvo presentando su premiado cortometraje “La mentira” en festivales nacionales e internacionales y Flores acaba de dirigir su primera película, “Pollo gira”. “Río Negro” conversó con ellos.



¿Cuándo se empezaron a relacionar con el cine? -FF: Desde muy chico, cuando tenía ocho años, en mi casa el castigo era no dejarme ver películas y que saliera por ahí, al revés de la mayoría de los chicos, para quienes el castigo era dejarlos adentro. Y a los doce años mi vieja me sugirió que podía estudiar cine, asombrada porque podía ver una película mil veces sin aburrirme… la idea me gustó. Después, a los 16 trabajé en videoclubes de Roca y Buenos Aires hasta los 19, cuando empecé a estudiar cine. -JC: Mi relación comenzó cuando vine a estudiar a Buenos Aires y vi esa “otra cara” que tiene el cine. -AL: Mi acercamiento al cine fue a través de la participación como actor en cortometrajes, y luego incursionando en publicidad, en el área creativa. Esto me decidió a conocer el lenguaje y las técnicas audiovisuales, que posteriormente me llevaron a cursar la carrera de cinematografía y nuevos medios. -¿Dónde estudiaron? -JC: Estudié Publicidad y Diseño de Imagen y Sonido en la Escuela Panamericana de Arte, luego Dirección Cinematográfica en el Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña, Barcelona, y obtuve el Título de Realizador y Productor Integral de Medios Audiovisuales en el BAC (Buenos Aires Comunicación). -AL: Cuando finalicé el secundario y con varios talleres de actuación hechos en Roca, decidí seguir con actuación y dirección de actores en Buenos Aires. Estudié cuatro años con Rubens Correa, Javier Margullis, Juan Carlos Gené e hice algunos workshops con Joy Morris. Luego continué en la Escuela de Creativos Publicitarios y, finalmente, Cinematografía y Nuevos Medios Audiovisuales en el IUPA, de General Roca. -FF: Yo egresé del BAC (Buenos Aires Comunicación) con el título de Técnico en Comunicación Audiovisual, también realicé, entre otros seminarios, “La imagen técnica”, “Las formas expresivas de la contemporaneidad” y “ El diálogo entre el cine y el video” dictado por Arlindo Machado, y también “Nuevas tecnologías y nuevos medios de comunicación audiovisual” dictado por Fabián Wagmister, profesor del Departamento de Cine y TV. de la UCLA (University of California, Los Angeles). -¿Qué piensan de la cantidad de gente que estudia hoy medios audiovisuales? -AL: Es señal de que hay capacidad y mercado. -FF: Nada. -JC: Creo que es más de la que el mercado puede afrontar, de todas maneras me parece positivo el hecho de que más gente se involucre en carreras artísticas y humanitarias. -¿Qué influencias cinematográficas tienen? -JC: Orson Wells, Hitchcock, Buñuel, Godard, etc. -AL: Difícil saberlo. -FF: Es difícil, porque son muchas, pero me gusta mucho la estética, la manera de filmar y editar de Robert Rodríguez. El mexicano González Iñárritu (“Amores Perros”), Guy Ritchie, Tarantino, Scorsese… me gustan los directores que usan el lenguaje cinematográfico como recurso narrativo, y no nada más para depender de la historia. Prefiero una historia “no tan redonda” pero bien contada, que una buena historia mal contada. -¿Les gusta algún director argentino? -FF: Me gusta Caetano, algunas cosas de Trapero, algunas de Leonardo Favio, Eduardo Pinto y Szifrón… -JC: Lisandro Alonso y Enrique Bellande. -AL: Agresti. -¿Le creen a Michael Moore? -AL: A mí me gusta creerle. -JC: En gran parte, pero creo que él también está movido por intereses políticos. -FF: Que diga lo que quiera, a mí no me dijo nada que no sepa… No tiene que venir un nazi a decirme cómo piensa o mostrarme lo que hace, ya sé lo que es. Aparte veo esa banderita que está en el libro y me lastima los ojos. -¿Cuál es la película que no se puede dejar de ver? -JC: “La libertad”, “Los muertos” y “Ciudad de María”. -AL: “Natural born killers”. -FF: “Pollo gira”… n el país se está produciendo mucho, ¿qué opinan con respecto al nivel de películas, si es mucho y bueno, o mucho y no tan bueno? ¿Qué opinan de la cantidad y calidad de las películas que se están produciendo en este momento? -AL: Que se esté produciendo mucho es muy bueno. Con respecto a si el material es bueno, creo que es algo muy personal y de seguro es natural que si se produce cantidad van a surgir cosas de muy buen nivel y no tanto también, pero sé que de otra manera no podrían surgir los nuevos realizadores. -JC: Se produce más pero no siempre en las condiciones necesarias, creo que por un lado es bueno ya que se realizan películas, pero a nivel trabajo generalmente no se cubren las expectativas, ya que son películas de bajo presupuesto o cooperativas, que no favorecen económicamente a los técnicos de cine. -FF: Yo creo que en la Argentina el cine esta cambiando, buscando una nueva identidad. Se está filmando mucho de manera independiente, algunas películas son buenas y otras no, igualmente mi opinión es subjetiva respecto de la calidad. Lo importante es que se esté filmando, porque si uno no filma seguido, se le amontonan inquietudes y después las películas terminan siendo un collage de situaciones y sensaciones. Por ejemplo, un director normal ni virtuoso ni malo, si depende de la industria para filmar, siendo optimista, filma de cuatro a seis películas en toda su vida, entonces termina mezclando… una historia de amor con la dictadura con un robo con una secta con un ciego con un investigador privado y un asesino serial… y esto pasa por una necesidad natural de contar. Y con respecto a la industria, no creo que se esté produciendo tanto de manera industrial, filman siempre los mismos… -¿Para poder filmar proyectos “grandes”, es indispensable estar en Buenos Aires? -FF: En este mundo globalizado, uno puede organizar cualquier cosa en cualquier lado, obviamente los requerimientos técnicos de un proyecto “grande” están en Buenos Aires y la disponibilidad hace todo más fácil. Igualmente creo que si uno tiene ganas, se sabe rodear y pone “huevos”, puede llevar a cabo su proyecto en cualquier lugar. JC: También, creo que para aprender es necesario estar con los que saben hacerlo y en producciones industriales que existen sólo en Buenos Aires, pero una vez adquirido el conocimiento no habría dificultades para filmar en cualquier lugar. AL: No es indispensable estar en Buenos Aires, sí es bueno estar en contacto. -¿Qué características debe tener una película para ser considerada independiente? -JC: Creo que debe cumplir una sola característica, y es que sea una película de autor, sin intereses, ni especulaciones, sólo una historia que debe ser contada. -AL: Libertad absoluta del relato. -FF: Creo que las características generales son que todo es a pulmón, y que no tiene que haber dinero de por medio, por lo menos de forma inmediata. En mi caso estuve juntando el dinero durante tres años y me alcanzó para alquilar la cámara, material virgen, pocas luces y comida. El resto, convencer a la gente, actores, técnicos y proveedores de que se suban a este barco. Las personas que trabajaron en “Pollo gira” no cobraron nada, imaginate que al no tener recursos económicos, uno tiene que hacer todo, producir, conseguir locaciones, amigos extras, retirar equipos, cocinar, pedir ropa prestada, etc. El equipo era reducido, no más de ocho personas en rodaje, sin contar actores. La película la organizamos con Amalia, mi mujer y mi mano derecha, ella se ocupaba de locaciones y producción, y mi mano izquierda Jorge Sesán ayudando en toda la preproducción. -Los Festivales de Cine Independiente además de ser lugares de exhibición y circulación, intentan impulsar películas al mercado. ¿No es más saludable que un Festival de Cine Independiente promueva espacios alternativos que no sean funcionales al sistema? -AL: Ambas posibilidades son buenas, poder estar en el mercado permite mucha exhibición, al igual que los nuevos espacios alternativos. -JC: Ni idea. -FF: Pienso que los festivales deben cumplir las dos funciones, de hecho las cumplen, porque siempre hay muestras paralelas, aparte como generalmente este trabajo requiere inversores y fondos, me parece que los festivales son una buena vidriera, y en muchos casos un trampolín. -¿Qué lugar ocupan los proyectos propios? -FF: El primero. -AL: Todo… tiempo y espacio. -JC: El lugar más importante, pero siempre acompañado de trabajo y aprendizaje. -¿Sienten que desde el lugar de realizador se puede cambiar algo? -JC: Creo que sí, ya que el solo hecho de que nos muestren algo y nos haga reflexionar, significa que algo está cambiando. -AL: Siempre. Aunque la palabra no es cambio, si no transformación. -FF: Desde todos los lugares se puede cambiar algo, claro que desde la comunicación uno puede expresarse con más llegada, entonces cierta parte de la sociedad lo demanda. -Cuenten de qué se trata “La mentira”, “El escrache” y “Pollo gira” respectivamente. -JC: “La mentira” es un viaje entre el presente y el futuro de un soldado que no puede escapar de su destino. Estando en Malvinas intuye lo que le va a pasar si sobrevive a la guerra, terminará pidiendo limosna o se terminará suicidando. Cuando lo escribí era una ficción pura pero en la investigación antes de filmar, averigüe que existen más de 250 casos de excombatientes de Malvinas suicidados. Es una cifra importante. No sé si lo que mejor le pasa al personaje es morirse en las islas, pero me parece que sobreviviendo, con el Estado y la sociedad que tenemos, tendría una vida difícil de llevar. El mensaje del corto es, vas a una guerra y tu vida cambia para mal, ¿qué puede tener de positivo una guerra, aprender a sobrevivir? AL: La campaña “Cine x identidad” ya dice mucho, por eso evito entrar en detalles porque prefiero guardar algo de sorpresa para el estreno. Pero más o menos, “El escrache” trata de una persona capaz de hacer lo que sea más allá del objetivo, encuentra en un aparente despliegue de terror que ya no hay vuelta atrás, que todo está por venir… FF: “Pollo gira” trata de cómo cierto estrato de la clase media usa la droga como recurso económico y escape. Transcurre en dos días y una noche, con cinco historias paralelas donde todos los personajes (26) se cruzan o se conocen… La filmamos en quince días, pero tardamos un poco menos de un año, porque al ser completamente independiente había que coincidir con los horarios de todos, actores, locaciones, disponibilidad de cámara, clima, etc. Por ejemplo, la escena 18 la suspendimos más de diez veces. Pero eso ya pasó, ahora la estamos editando y es más tranquilo. Igualmente uno disfruta de todas las etapas. En cuatro meses la terminamos como para empezar a moverla, primero que se mida en festivales, creo que ése va a ser el termómetro, en caso de que camine, después es mas fácil. -¿Tienen pensado filmar en Roca? -JC: Sí, todos mis proyectos actuales se desarrollarán en Roca y en toda la provincia de Río Negro. -AL: Siempre. Donde sea. -FF: Sí, estoy escribiendo un guión tipo road movie para filmar en las bardas, en la parte desértica de Roca. -¿En que proyectos personales están trabajando? -FF: Ahora estoy terminando “Pollo gira” y tengo un par de guiones que estoy escribiendo. AL: Trato de encontrar tiempos para guionar algunas ideas. JC: En varios, realizando la post producción de mi primer largometraje documental “Manso” y trabajando en dos guiones, uno ficción y otro documental.

Martín Valbuena

Notas asociadas: “Juji” Andrés Facundo

Notas asociadas: “Juji” Andrés Facundo


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