Tres maridos asesinaron a sus esposas y otro intentó hacerlo



BUENOS AIRES (Télam).- Tres hombres -dos de ellos policías- mataron a sus esposas por cuestiones pasionales, y un cuarto atacó a la suya a golpes y le produjo heridas de gravedad, en sucesos ocurridos en Capital Federal y Gran Buenos Aires en las últimas horas, dijeron fuentes judiciales y policiales.

En los casos protagonizados por los dos policías, uno terminó preso y el otro se suicidó en su casa de un balazo en la cabeza.

El hecho más resonante se inició ayer a la mañana en el barrio porteño de Villa Luro, donde un suboficial retirado de la Policía Federal que más tarde se suicidó, asesinó a balazos a su esposa, una enfermera del Hospital Santojanni. Las fuentes informaron que el drama matrimonial fue consecuencia de un conflictivo proceso de divorcio por el que atravesaba la pareja, que incluyó denuncias por malos tratos y una restricción judicial para que el hombre no pudiera acercarse a la casa donde vivía la mujer con el hijo adolescente de ambos.

Luego de que el hombre la pasara a buscar por el hospital, la enfermera María Luisa García, de 55 años, y su esposo, el suboficial retirado Mauricio González, de 56, bajaron a las 7.50 de un taxi a la vuelta de donde la mujer vivía con su hijo adolescente.

La pareja comenzó a discutir acaloradamente en la calle y en un momento el policía retirado sacó una pistola semiautomática y atacó a tiros a la mujer, quien cayó muerta con tres balazos en la cara y dos en el pecho.

Tras el ataque, González llamó por teléfono a su psicóloga, le confesó lo que había hecho y le dijo que iba a matarse, lo que hizo horas después en una casa de La Matanza, en la que años atrás había vivido con su familia.

El segundo caso también tiene como protagonista a un policía, pero bonaerense, que en La Plata asesinó de un tiro en la boca a su mujer frente a sus hijos de 10 y 25 años.

El crimen ocurrió frente a la vivienda que la pareja ocupaba. El policía Osvaldo Sprang, de 46 años, tomó del cuello a su esposa Liliana Resprés y le disparó en la boca con una pistola nueve milímetros.

Las fuentes contaron que el hecho se inició cuando la pareja discutió y la mujer amenazó con denunciar a su esposo por los presuntos malos tratos que recibía y que todo el episodio fue presenciado por los dos hijos del matrimonio, de 10 y 25 años. Sprang quedó detenido.

El tercer uxoricidio ocurrió el jueves en la localidad bonaerense de Ezpeleta, donde un enfermero de 37 años fue detenido acusado de haber asesinado a golpes a su mujer de 56.

La víctima fue identificada como Rosa Santillán, quien fue encontrada muerta en su casa por un servicio de medicina de emergencia que llamó a la policía.

La mujer fue brutalmente golpeada y por el hecho quedó detenido su concubino, el enfermero Héctor Gutiérrez.

El cuarto episodio, también ocurrido el jueves, en la localidad de Villa Diamante, no terminó en homicidio porque la policía detuvo al agresor en la calle antes de que le dispare a su mujer con un revólver que utilizó para golpearla.

El hecho se registró en Otamendi y Manuela Pedraza, donde personal de la comisaría Quinta de Lanús detuvo a José Sidra, de 41, cuando golpeaba con un revólver calibre 22 a su esposa María Eugenia Palombo, de 37 años.

Fuentes policiales indicaron que se cree que de no haber intervenido personal policial, el hombre podría haber disparado a su mujer.


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