Un 2004 contradictorio

por Víctor F. Lupo



El volver a obtener medallas de oro en fútbol y básquetbol, después de 52 años en Juegos Olímpicos, sumados al podio de Bardach y la gran actuación del remero Fernández, entre otros buenos resultados en Atenas, nos pueden llevar a decir ligeramente del gran año de deporte argentino. Más si a esto lo comparamos con los magrísimos resultados de los Juegos Odesur 2002 (en Brasil) y Juegos Deportivos Panamericanos 2003 (en Santo Domingo).

Pero esto es ver solo el árbol sin intentar mirar el bosque. Y digo contradictorio, cuando comparamos los anuncios del 15 de febrero (diario Clarín), desde el Ministerio de Educación con dos ministros del Gabinete Nacional, tres secretarios de Estado y el secretario de Deporte, Roberto Perfumo, prometiendo sobre la práctica deportiva para 10 millones de “chicos” y como contrapartida el escándalo de los Juegos Evita, en la provincia de Misiones recientemente.

Contradictorio cuando pese a resultados deportivos positivos observamos dirigentes nacionales denunciados penalmente por corrupción (como lo señalan los medios periódicamente). Dirigentes eternizados en el Poder mientras que la reforma estatutaria, para democratizar las federaciones, duerme el sueño de los justos y sólo se deciden reformas cosméticas.

Contradictorio cuando funcionarios que mediáticamente dicen apoyar a los clubes desde el Estado, pero a éste Estado no se le ocurre rebajar “los costos de los impuestos” que cada fin de mes le llegan en las boletas de pago de sus servicios a los Clubes.

Y además, un año más sin cumplir con la única herramienta válida para tener una Política Deportiva como Política de Estado, la Ley Nacional del Deporte Nº 20.655, pese a la afirmación en diciembre del 2003, de que ya la cumpliremos. Por lo tanto seguimos sin legalidad. Y no tenemos legitimidad y por lógica consecuencia, hay falta de poder.

Para tener una Política Deportiva como Política de Estado hay que lograr una práctica masiva del deporte en la población, donde hoy no llega ni a un 7% y aumentar el presupuesto que no llega al 0,1 por ciento del presupuesto General.

Pero va a ser difícil superar estas contradicciones mientras no tengamos dirigentes idóneos para entender al Deporte como una Verdadera escuela de Vida.    

 

Víctor F. Lupo

Ex subsecretario de deportes de Nación.

Autor de “Historia política del deporte argentino”.


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