Un “ángel” para los otros cautivos



Alan Jara, un ingeniero de 51 años liberado ayer por las FARC, fue -según contaron ex rehenes de esa guerrilla-, el responsable de que militares y policías secuestrados conservaran las ganas de vivir, a través de animadas clases de ruso e inglés que impartía en la selva colombiana.

Jara, ex gobernador del departamento (provincia) de Meta (centro) fue plagiado el 15 de julio de 2001 cuando se desplazaba en un vehículo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) por una carretera de esa región. Pese a que las FARC decidieron dividir a los políticos y a los militares y policías en su poder, Jara permaneció con los uniformados, que imploraron a los jefes rebeldes no privarlos de sus motivadoras clases de idiomas.

Sobre una improvisada mesa, en medio de las duras condiciones del cautiverio y en las entrañas de la selva, Jara acostumbó a sentar a los uniformados en torno suyo para enseñarles inglés y ruso. Este último lo aprendió en Kiev, en la antigua Unión Soviética donde se graduó como ingeniero. Através de las clases -que incluían premios imaginarios o concursos – el político ayudó a los militares y a él mismo a sobrellevar el cautiverio. En los mensajes de supervivencia que envió a su familia, Jara siempre se mostró optimista y ocultó las dolencias que le dejó el paludismo. Según la ex rehén Consuelo González, Jara “se ha constituído en el angel guardián y en el bastión moral de los militares”. “Él siempre encontraba la manera de subirles el ánimo”, señaló. “Todas las personas que salen del cautiverio coinciden en que gracias a Alan se ahorraron mucho más dolor y que contar con él les permitió seguir con vida “, dijo su esposa. (AFP)


Comentarios


Un "ángel" para los otros cautivos