Un cabello, nueva pista para encontrar a Nicola

Estricta reserva judicial sobre el lugar donde hallaron el rastro.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El juez barilochense Miguel Angel Gaimaro Pozzi encaminó una nueva investigación sobre el paradero de la turista alemana Nicola Henkler, a partir del hallazgo de un cabello que podría pertenecerle.

El magistrado secuestró el cabello hace varios meses en un escenario que no quiso revelar, y ahora aguarda los resultados del estudio de ADN al que debería someterse la madre de la joven desaparecida.

La correspondencia entre los patrones genéticos del cabello y la madre de Nicola, eventualmente, podría dar cabida a la primera hipótesis delictiva sobre su desaparición, y aunque el magistrado no quiso confirmarlo, se presume que ya existiría un sospechoso.

La joven alemana, domiciliada en la ciudad de Dortmund, llegó a Bariloche el 17 de diciembre de 2002, y se alojó en el albergue ubicado en la esquina de Palacios y Elflein, hasta que desapareció 5 días después.

La responsable del albergue, Inés Tomba, radicó la denuncia el 23 de diciembre, cuando sospechó de la prolongada desaparición de la turista, aunque al salir habría dicho que quería "estar un poco sola", y que quería caminar por la costa del lago y luego ir al cerro Catedral en colectivo.

Otro testigo le adjudicó estar

"triste", porque recordaba mucho a su hermana y su sobrino. Sin embargo, "camino unas tres horas y vuelvo", habría anunciado, a la vez que hacía arreglos para cenar junto con otro huéspedes del albergue.

Los acampantes o caminantes suelan romper algunos planes preestablecidos, pero Tomba consideró anormal que no hubiese regresado al día siguiente de su partida.

En el cofre que le habían asignado encontraron una bolsa de dormir, ropa, la fotocopia del pasaporte y un pasaje desde Santiago de Chile a Auckland Nueva Zelanda, reservado para marzo de este año.

Ante la falta de datos concretos, en la búsqueda de Nicola no faltaron informaciones brindadas por presuntas videntes o radiestesistas, algunas muy vagas y otras con tales precisiones y conclusiones que se hacía imprescindible constatar.

Hubo una mujer que denunció una situación tan precisa como posible, que demandó un prolongado e inútil esfuerzo de las autoridades. La presunta vidente aseguró que Nicola había tomado un colectivo equivocado cuando se dirigía al cerro Catedral, y que había ascendido a un auto de modelo antiguo y con deterioros de pintura en cercanías de la gruta de la Virgen de las Nieves, en el nacimiento del camino de acceso al Catedral. Agregó que el vehículo estaba ocupado por dos hombres, y que éstos después de violar a la turista la habían asesinado, y arrojaron su cuerpo a un foso semejante a los que existen en las canteras.

La noticia de que la familia de Nicola ofrecía una recompensa de 10 mil pesos por datos que permitieran localizarla también excitó a muchos especuladores, que solo consiguieron desgastar el esfuerzo de policías, bomberos y guardaparques.


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