Un duro desafío para el turismo

Las cenizas depositadas en Bariloche y sus alrededores por la erupción del Cordón Caulle en territorio chileno provocó fuerte preocupación entre los operadores turísticos, quienes reconocen que el daño a la ciudad será inevitable, dada el inminente comienzo de la temporada invernal. El intendente Marcelo Cascón informó que el aeropuerto permanecerá cerrado por al menos dos semanas y reconoció que hoy la ciudad no está en condiciones de recibir visitantes. “El mes de junio va a ser complicado para los barilochenses -dijo-. Cuánto más lo sería con la llegada masiva de turistas”. El presidente de la Cámara de Turismo local, Daniel García, dijo que el evento volcánico que afecta a la ciudad “asusta y preocupa mucho” porque ocurre justo sobre el comienzo de la temporada. Aseguró que la caída de cenizas “perjudica seriamente” a la actividad, aunque resaltó que “la prioridad es reconstruir los servicios esenciales para la comunidad”. García reclamó la presencia en Bariloche del gobernador Miguel Saiz. “Todos estamos buscando soluciones y por eso es importante que en esta situación Saiz pueda estar acá y acompañarnos en las gestiones ante el gobierno nacional”, aseguró el dirigente. Según García, los primeros vuelos charter de Brasil con destino a Bariloche están programados a partir del 20 de junio y difícilmente puedan ser reprogramados aunque “la situación cambia a cada momento”. El ministro de Turismo Omar Contreras dijo en tanto que “es poco serio hacer pronósticos” sobre los efectos que padecerá la actividad, pidió “no dramatizar” y consideró que “todo dependerá de cuánto dure el fenómeno”. Recordó que la caída de cenizas emitidas por el Puyehue en el año 60, citada como antecedente, no duró más de tres días. (AB)


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