Un error que pudo terminar muy mal



ROCA (AR).- Un error en la identidad de la persona a la cual se le debía extraer una muestra de sangre para realizar un examen pre quirúrgico, podrían haber derivado en un problema “grave” para un adolescente que aguardaba una operación de apendicitis.

El hecho ocurrió el domingo en el Sanatorio Juan XXIII, según comentó Susana Vergara, la madre del joven, quien decidió hacer público el caso para que los profesionales involucrados tomen mayor conciencia de su tarea.

Es que el muchacho de 16 años ingresó el sábado a la clínica ubicada en calle Buenos Aires 1.429 con un fuerte dolor abdominal por lo que tras una revisión médica, se decidió someterlo a una cirugía de apéndice.

El caso es que el domingo por la mañana, apareció en la habitación donde estaba internado una técnica del laboratorio para tomar las muestras de sangre y de esa manera completar los exámenes pre quirúrgicos.

Pero a pesar de la advertencia realizada por la madre del chico, la trabajadora extrajo una muestra de sangre del paciente de la cama de al lado que tiene 65 años y padecía una patología totalmente distinta.

“Por favor fíjese “, fue la denuncia de la madre, ante el grosero error que se estaba por producir. La empleada igualmente continuó con su tarea sin tener en cuenta las advertencias, por lo que fue la propia mujer la que tuvo que informar la situación ante el resto de los profesionales que atendían a su hijo.

“Iban a someter a mi hijo a una cirugía con el pre quirúrgico de otra persona”, dijo Susana quien exigió mayor atención para evitar futuros casos de mala praxis.


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