Un final con mucho ritmo y emoción

El encuentro fue un éxito de público. El domingo se agregó una última función.



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El Grupo de Jazz cerró el festival.

ROCA(AR).- Con un fin de semana emocionalmente cargado, finalizó el domingo, en instalaciones de la Fundación Cultural Patagonia, la quinta edición del Festival Internacional de Percusión. Durante la semana, la variedad de propuestas, la oferta de conciertos y los momentos, algunos realmente incomparables, han producido interesantes fusiones y han hecho de este lugar, un espacio de conexión único. En ese marco de convivencia y profesionalidad, hay que decir también que hay para todos los gustos, pero con un común denominador: sólo los que han participado del evento, saben íntimamente que una cuota más de sentido se ha agregado a sus vidas. Por eso también este Festival trasciende, y uno de esos momentos, de los más conmovedores de la semana, llegó el sábado por la tarde, cuando hizo su aparición la japonesa Keiko Kotoku.

Más tarde, en el concierto de la noche, se presentó el Grupo de Jazz de la Fundación Cultural Patagonia, a la que se sumó Oscar Albrieu Roca en percusión, Elvira Faseeva en violín, Juan B. Costanza en violonchelo, Santiago Aldana en clarinete, Malén Cardoso en arpa, y el norteamericano Ted Piltzecker en vibráfono. A pedido del público, debió agregarse una función más por localidades agotadas, y el domingo nuevamente a sala llena, volvieron a presentarse. En esta oportunidad, el concierto comenzó con "Reunión Blues" de Ted Piltzecker y siguió con "Thea", del mismo músico, compuesta hace 18 años en homenaje a su hija. El concierto fue viajando del blues al jazz pasando por algunos tangos, hasta incorporar el bandoneón a la formación. Hicieron "Tango para un hombre elegante" y luego de un solo de vibráfono del músico norteamericano, llegó otro tango. Después de interpretar el famoso tema de jazz "Blue in green", en sólo de vibráfono, llegó el turno de "Como uno", otro tango con violín y bandoneón, y ahora Ted, como pianista.

Luego, un tema de Bill Evans y el final, conmovedor y especialmente aplaudido por la platea, que nuevamente y después de escuchar los agradecimientos, tuvo su premio, el bis de despedida. Los músicos volvieron y la calurosa audiencia les reconoció todo el esfuerzo y la entrega.


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