Un homenaje a la producción de ñaco

Vecinos recuerdan la tradicional molienda de trigo. Durante años fue el sustento en el norte neuquino.

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Delfina coloca el trigo en la tolba y comienza un proceso para la molienda que ya forma parte de la historia de El Cholar.

EL CHOLAR(ACHM).-Esta localidad del norte neuquino celebra todos los años, en el mes de febrero, la Fiesta del Ñaco. Un evento que pretende rendir homenaje a todos aquellos pobladores que se dedicaron a la producción triguera e incluso a la molienda del trigo en los molinos harineros de donde sacaban producción de ñaco, harina y locro que además servía para realizar trueque por provisiones.

Es así que los molinos harineros funcionaron no sólo en El Cholar, donde todavía continúa prestando el servicio el "Molino Harinero San Francisco", sino en distintos lugares del departamento Minas, donde llegaron a existir unos 15 y donde se produjo la primera huelga de la Patagonia, denominada "del ñaco".

La siembra del trigo fue sin lugar a dudas uno de los recursos económicos más importantes con que contó la región y uno de los cereales alimentarios del cual se valió la población cordillerana de la zona norte de la provincia del Neuquén.

En El Cholar sólo uno de los molinos continúa funcionando y fue declarado monumento histórico. "Lo tratamos de mantener porque nuestra familia ha vivido de esto toda la vida" comenta Delfina San Martín -de 76 años- ) quien vive en este lugar desde los años ´60.

Su esposo supo trabajar en el molino y también su cuñada Dina Rosa Jiménez con quien vive en una casa en las cercanías, además de su hijo Elías Gervasio Jiménez.

La familia es la propietaria de este tradicional emprendimiento y aunque funciona con habilitación oficial desde 1908, el mismo cuenta con muchos más años de antigüedad, según refiere.

Si bien este año hay cosecha tardía, Delfina pudo moler 9 bolsas de 25 kilos de trigo para producir ñaco, uno de los productos que se obtienen de la molienda.

El cereal fue aportado por el municipio para poder contar con el ñaco para la fiesta, donde se puede degustar la "chupilca" que se elabora con cerveza o vino y un agregado de azúcar.

Delfina evoca recuerdos de una época pasada en que muchos vecinos llegaban al lugar con la carga de trigo para solicitar la molienda. La actividad fue el sustento de la familia que durante varias generaciones ha trabajado en el molino.

A cambio recibían un porcentaje de la molienda que luego podían intercambiar con los insumos básicos que servían para la subsistencia de las familias.


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