Un hueco para espiar a la muerte

El Arrebato pone en escena una obra con humor y reflexión.

ROCA (AR).- "Virgilio está parado en una esquina sin sospechar que, dentro de poco, ha de enfrentarse a su fatal destino. Virgilio muere, sin duda, pero lo hace enredado entre lo absurdo y lo paradójico. Muerto, Virgilio cae por un hueco hasta un lugar: La sala de espera del Juicio Final". Así sintetiza Juan Carlos Valencia, uno de los dos miembros del grupo teatral ecuatoriano El Arrebato, la obra que presentarán en Casa de la Cultura hoy a las 22 en Roca.

"El Hueco" es una especie de limbo, una eterna sala de espera donde los empleados de la muerte se encargan del siniestro papelerío burocrático que supone el paso de un mundo hacia el otro: "Virgilio es un 'clown' completamente ingenuo, que muere atropellado por una bicicleta después de haber robado un pastel, que es una muerte muy naif, la entrada de circo más tradicional que existe. Ella es más simbólica, es una empleada de la muerte con un nombre: Isabella", explica Valencia.

Cuando Virgilio e Isabella se encuentran, las salidas y entradas al limbo conforman el desarrollo de la trama: "Ella siempre te está pidiendo papeles, llamando por número y diciendo que 'ellos ya vienen a buscarte'. Cuando Virgilio muere, y cae en el hueco, saca su lado violento y terrorífico, donde se transforma en una persona de exabruptos constantes. El sabe que está muerto, pero no lo acepta y busca una salida. Ella en cambio está resignada, cansadísima de esperar, porque ese es su trabajo. Ell se enfrenta a la negación de él, y entonces comienzan una relación, ella empieza a jugar con él, y en ese juego es donde transcurre la obra", relata el actor.

El Arrebato se encuentra de gira por Sudamérica presentando la obra desde hace más de nueve meses, y en la Argentina, "El Hueco" fue vista en Mendoza y Paraná, así como también en diferentes ciudades de Chile.

"Es toda una cuestión apuntada al humor, porque si la gente no se ríe no funciona", asegura Valencia, pero advierte que "también tiene sus textos duros y momentos reflexivos. Por eso es una obra para adultos, adolescentes en adelante, porque cada uno se engancha con lo que quiere".

En su primera función en Roca, El Arrebato tanteará el interés del público y su reacción ante su propuesta: "Planeamos hacer una presentación más, dependiendo de cómo nos vaya este sábado. Igualmente queremos llevar la obra a Neuquén y Bariloche, porque en dos meses volvemos a Mendoza".


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