Un mafioso en la tele, un tímido en la vida real




NUEVA YORK (AP) _ Poco después de que "Los Soprano'' apareció en la televisión estadounidense, James Gandolfini recuerda que alguien llamó a la puerta de su apartamento de Manhattan ya entrada la noche. "Abrí y el tipo se puso pálido'', dijo Gandolfini en una entrevista reciente. "De repente me di cuenta, 'Ay, él cree que soy Tony'''.

Cualquier confusión entre Gandolfini y el atribulado mafioso que encarna es comprensible dados los logros que el actor ha alcanzado con su trabajo en la serie de HBO.

El actor de 45 años ha encarnado al icónico criminal por ocho años, canalizando apasionadamente sus similitudes con el personaje. "Hago el papel de un lunático italiano de Nueva Jersey y básicamente eso es lo que soy'', ha dicho Gandolfini.

Claro que el actor y su personaje difieren de muchas maneras, incluyendo su actitud hacia el homicidio. Tony Soprano es una figura extravagante, Gandolfini es excepcionalmente modesto y obsesivo; se ha descrito a sí mismo como "un Woody Allen de 120 kilos''.

Gandolfini tiene fama de ser tímido con la prensa y rechaza casi todas las solicitudes de entrevistas; incluidas las de la AP para este artículo. Su respuesta usual es que hay muchos actores que son más interesantes que él. Pero el hombre detrás del mafioso está lejos de ser aburrido, en gran parte por su inusual camino a la fama y su particular relación con la misma. Gandolfini creció en Park Ridge, Nueva Jersey. Su padre era jefe de mantenimiento de una escuela católica y su madre jefa de cafetería en otra escuela católica. Ambos hablaban italiano, aunque no se lo contagiaron mucho a su hijo. "Mi padre dijo un millón de veces: 'Somos unos campesinos''', dijo Gandolfini a la revista Rolling Stone en el 2001, explicando que la fama le parece "fea''.

"Es un poco raro para mí, recibir a veces un trato ligeramente diferente. Y me hace sentir incómodo... No quiero nada que ver con los privilegios".

Gandolfini estudió comunicaciones en la cercana Universidad de Rutgers. Cuando tenía 19 años, su novia, con la que tenía dos años, murió en un accidente automovilístico. La mencionó en su discurso de aceptación de su tercer premio Emmy, en el 2003. "No habría hecho lo que hice'' sin su muerte, le dijo a GQ, agregando que la experiencia lo llevó a actuar como modo de liberación. Más tarde describió que actúa para "vomitar mis emociones''.

Después de la universidad Gandolfini se mudó a Nueva York, donde trabajó como camarero, guardia de seguridad y gerente de un club nocturno. Cuando tenía 25 años se alistó con un amigo de un amigo en una clase de actuación a la que asistió por varios años. Su gran oportunidad vino con la producción de Broadway "Un tranvía llamado deseo", en la que hizo el papel de Steve, uno de los amigos con los que Stanley Kowalski jugaba al póker. El papel con el que quizás pudo mostrar su talento de combinar violencia con carisma fue el de Tony Scott en "True Romance", de 1993 Ese fue el papel que despertó el interés del creador de "Los Soprano'', David Chase. Y no se equivocó. "Los Sopranos'' se estrenó en 1999 y de inmediato James Gandolfini tuvo que aceptar que ahora sería el mafioso Tony.


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