Un mural de Siqueiros revive 80 años después

Redacción

Por Redacción

LOS ÁNGELES (AP) _ El 9 de octubre de 1932 David Alfaro Siqueiros terminó un mural en el centro histórico de Los Ángeles. El júbilo por la obra del excelso artista mexicano duró poco. Al año, “América Tropical’’ había sido sobrepintado parcialmente a raíz del sentimiento anticomunista de la época y una década después había quedado totalmente cubierto de pintura. Hoy, 80 años después de culminado, el mural restaurado volverá a exhibirse al público en el mismo lugar donde el maestro lo pintó, en la histórica calle Olvera, en el centro de Los Ángeles. Este es el único mural público de Siqueiros que permanece en su sitio original en Estados Unidos y uno de los tres murales que pintó durante su estadía como refugiado político en Los Ángeles. De esos trabajos, uno está en el Museo de Arte de Santa Bárbara (’’Retrato actual de México’’) y el otro está prácticamente destruido, de acuerdo con Leslie Rainer, supervisora del proyecto de renovación del Instituto de Restauración Getty. La obra no fue restaurada a su estado original, puesto que no esa nunca fue la intención, pero el polémico tema que le dio el maestro socialista puede verse claramente: una América oprimida por Estados Unidos que lucha por su libertad. Se ven casi completos dos combatientes mestizos, uno mexicano y el otro peruano, apuntando sus armas contra un águila que abre sus alas sobre dos cruces invertidas, donde está crucificado un indígena semidesnudo. El fondo está compuesto mayormente de vegetación selvática y un templo que podría ser mesoamericano. “Nunca quisimos que quede como el original. Eso hubiera sido una especulación muy subjetiva de nuestra parte, hubiera sido nuestra interpretación de Siqueiros’’, dijo la curadora. “Ahora el mural puede ser apreciado pero uno se puede dar cuenta que le ha pasado muchas cosas y que no es un mural original, con colores brillantes’’. La restauración fue un gran desafío porque la obra no sólo fue sobrepintada sino también parcialmente cubierta con brea y se desconocían los colores que tuvo al ser acabada. La primera foto a color del mural data de 1968, cuando la tomó la profesora de arte Shifra Goldman, ardiente promotora de la renovación. Pero si bien la exposición ambiental atenuó sus colores, las imágenes y composición siguen siendo impresionantes, apuntó la supervisora del proyecto.


LOS ÁNGELES (AP) _ El 9 de octubre de 1932 David Alfaro Siqueiros terminó un mural en el centro histórico de Los Ángeles. El júbilo por la obra del excelso artista mexicano duró poco. Al año, “América Tropical’’ había sido sobrepintado parcialmente a raíz del sentimiento anticomunista de la época y una década después había quedado totalmente cubierto de pintura. Hoy, 80 años después de culminado, el mural restaurado volverá a exhibirse al público en el mismo lugar donde el maestro lo pintó, en la histórica calle Olvera, en el centro de Los Ángeles. Este es el único mural público de Siqueiros que permanece en su sitio original en Estados Unidos y uno de los tres murales que pintó durante su estadía como refugiado político en Los Ángeles. De esos trabajos, uno está en el Museo de Arte de Santa Bárbara (’’Retrato actual de México’’) y el otro está prácticamente destruido, de acuerdo con Leslie Rainer, supervisora del proyecto de renovación del Instituto de Restauración Getty. La obra no fue restaurada a su estado original, puesto que no esa nunca fue la intención, pero el polémico tema que le dio el maestro socialista puede verse claramente: una América oprimida por Estados Unidos que lucha por su libertad. Se ven casi completos dos combatientes mestizos, uno mexicano y el otro peruano, apuntando sus armas contra un águila que abre sus alas sobre dos cruces invertidas, donde está crucificado un indígena semidesnudo. El fondo está compuesto mayormente de vegetación selvática y un templo que podría ser mesoamericano. “Nunca quisimos que quede como el original. Eso hubiera sido una especulación muy subjetiva de nuestra parte, hubiera sido nuestra interpretación de Siqueiros’’, dijo la curadora. “Ahora el mural puede ser apreciado pero uno se puede dar cuenta que le ha pasado muchas cosas y que no es un mural original, con colores brillantes’’. La restauración fue un gran desafío porque la obra no sólo fue sobrepintada sino también parcialmente cubierta con brea y se desconocían los colores que tuvo al ser acabada. La primera foto a color del mural data de 1968, cuando la tomó la profesora de arte Shifra Goldman, ardiente promotora de la renovación. Pero si bien la exposición ambiental atenuó sus colores, las imágenes y composición siguen siendo impresionantes, apuntó la supervisora del proyecto.

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