Un obrero sepultado al derrumbarse una zanja
Demoraron media hora en rescatarlo. Tuvo suerte que la tierra cubrió la mitad inferior de su cuerpo. Le ocurrió delante de su hijo.
NEUQUEN (AN)- Trabajan como hormigas, cavando túneles sin apuntalar dos metros debajo del pavimento. Por encima pasan autos, camiones, colectivos. La tierra vibra. Y de vez en cuando se derrumba. Eso sucedió ayer en pleno centro, y un obrero quedó sepultado. Tuvo suerte, la tierra le cubrió la mitad inferior de su cuerpo. Sus compañeros advirtieron que si le hubiera quedado enterrada la cabeza, difícilmente habría sobrevivido. Por eso exigieron mayores medidas de seguridad.
El accidente ocurrió ayer al mediodía en Córdoba y Alberdi, donde una cuadrilla de obreros de la empresa Ser Com cavaba una zanja para el anillo de fibra óptica que tiende la empresa Telecom.
La víctima, Clemente Villegas de 53 años, quedó sepultado por el derrumbe de las paredes de la zanja ante la vista de sus compañeros, entre ellos su hijo Javier de 24 años. Justo pasaba por allí un policía que dio el alerta y al rato llegaron los Bomberos y una ambulancia del hospital.
Demoraron casi media hora en rescatarlo y Villegas no sufrió fracturas ni otras lesiones de gravedad, informaron fuentes de la empresa.
«No podemos seguir trabajando así, en cualquier momento pasa una desgracia», se quejó Víctor Beroiza, uno de los compañeros de Villegas. Los obreros rompen un tramo del pavimento en una bocacalle, y para no interrumpir el tránsito, hacen un túnel por debajo de la calle.
«La vibración por el paso de los vehículos es continua y la tierra está muy floja. La zanja es tan angosta que no se puede apuntalar, así que tenemos garantizado el derrumbe», explican los trabajadores.
Al momento del accidente, Villegas estaba trabajando arrodillado y a punto de iniciar el túnel con pico y pala. «Si llegaba a estar de cabeza adentro del túnel, como estamos mientras lo construimos, no sale con vida», remarcó Beroiza. «La única solución es romper el pavimento de toda la calle, y si ocasiona trastornos en el tránsito habrá que pedir disculpas a los vecinos. Pero nuestra seguridad debe estar primero», agregó.
NEUQUEN (AN)- Trabajan como hormigas, cavando túneles sin apuntalar dos metros debajo del pavimento. Por encima pasan autos, camiones, colectivos. La tierra vibra. Y de vez en cuando se derrumba. Eso sucedió ayer en pleno centro, y un obrero quedó sepultado. Tuvo suerte, la tierra le cubrió la mitad inferior de su cuerpo. Sus compañeros advirtieron que si le hubiera quedado enterrada la cabeza, difícilmente habría sobrevivido. Por eso exigieron mayores medidas de seguridad.
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