Un paraíso para los más golosos

Alejandra nos cuenta la experiencia de "Bonafide Expresso". La marca es clave, dice la propietaria del local roquense.



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Alejandra Zgaib, franquiciada de

Bonafide es una empresa con una trayectoria de casi 90 años en la Argentina. En julio de 2003 lanzó formalmente al mercado “Bonafide Expresso”, motivado por la fuerte aceptación de la instalación de “barras” para consumir café en los locales tradicionales de la marca.

Actualmente hay 110 bocas en todo el país, de las cuales 15 son propias y 95 franquiciadas. Del total de locales, 31 corresponden a “Bonafide Expresso” y 79 a locales tradicionales. Alejandra Zgaib, franquiciada de la marca en Gral. Roca, comentó a “Río Negro” su experiencia.

-¿Por qué decidiste abrir este local de “Bonafide Expresso”?

-Quería cambiar de actividad, estuve doce años en una empresa de medicina prepaga y me cansé. Compré la revista “Franquicias” y a partir de ahí elegí dentro de las franquicias más rentables las del rubro “cafeterías”. Me comuniqué vía mail con todas y la que me respondió primero fue “Bonafide”. Me encantó la propuesta. La gente que maneja el área franquicias es muy joven y profesional. Me brindaron una información muy completa de los productos y el sistema de franquicia.

-¿Qué productos comercializan?

-Tenemos ocho variedades de café, que se puede consumir en el local o comprarlo para llevar. También chocolatería , bombones, golosinas. Además se ofrecen almuerzos ligeros, tostados, capuchinos, medialunas recién horneadas, tortas, es un paraíso para los golosos…

-¿Cuáles son las ventajas de trabajar dentro del formato comercial de una “franquicia”?

-Permite recibir una capacitación de cómo gestionar este rubro, que yo desconocía. Tienen un sistema de marketing y comercialización perfectamente estudiado y probado, lo que representa un aval y una tranquilidad. Uno siente que está apoyado y protegido. Tener una marca detrás es lo más importante, te ahorras muchos pasos. Hasta ahora no hicimos nada de publicidad, no la necesitamos, abrimos las puertas del local el pasado 15 de septiembre y automáticamente entró gente a comprar productos que ya conocen. Cuando tenés que instalar un nuevo producto en el mercado es mucho más difícil. Obviamente hay un porcentaje sobre las ventas que cobra el franquiciante pero no es tan significativo como muchos se imaginan. Es más lo que uno recibe que lo que se entrega. Me enseñan a manejar este negocio y tengo mucho para aprender.

-¿Cómo ves la evolución del sector comercial de General Roca?

-Es sorprendente, el cambio se nota, hay una suma de factores que hacen que la gente compre y consuma más. Seguramente la estabilidad económica y el hecho de que Roca esté más linda contribuye a que la gente salga a pasear y quiera ver negocios, lugares y espacios verdes nuevos a nosotros nos benefició. Estamos entre las dos rotondas, la gente viene a verlas y ve el local.

-Como consumidora, ¿qué le falta a la ciudad y en qué rubros?

-Creo que hay muchísimo para hacer, cuando investigué el área franquicias tomé más conciencia de ello. Hay muchos espacios que no están cubiertos y terminamos yéndonos a otras localidades para buscarlos. Hay que tener coraje y ganas para emprender, porque esto lleva muchísimo tiempo. Las oportunidades existen.


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