“Un paso impecable, inesperado”

El referente neuquino de la Falgbt opinó sobre el primer matrimonio gay entre militares, que tendrá como protagonistas a un teniente coronel y un capitán del Ejército argentino.



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–Impecable. Inesperada. Un dato elocuente de los buenos vientos que soplan en el país en materia de libertad, de ejercicio de derechos. Sabíamos que en algún punto del futuro, sucedería, pero nunca pensamos que tan al toque, por así decirlo, de la Ley de matrimonio igualitario, dos oficiales del Ejército Argentina decidieran casarse…

La reflexión corresponde a Adrián Urrutia, titular de la Dirección de Diversidad Sexual de la secretaría de Derechos Humanos de la municipalidad de Neuquén, y miembro de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (Falgbt).

–Con independencia del aval en derecho que tiene la determinación, lo realmente interesante del caso es que se da en el seno de una corporación forjada en la prevalencia de valores tradicionalmente modelados en el machismo y un modelo muy excluyente que siempre estuvo la defensiva ante la “contaminación” de lo diferente –acotó Urrutia.

–En lo que hace a Neuquén, la federación que usted integra ¿ha recibido por parte de efectivos de cuerpos armados, inquietudes por carencia de aceptación en esas instituciones a su condición?

–No de gente del Ejército, si de miembros de la Policía de la provincia. Concretamente una mujer que integra una pareja lesbiana, y un oficial. Ambos casos llegaron incluso a la dirección de Diversidad Sexual que, en el marco de la secretaría de Derechos Humanos de la municipalidad de Neuquén está a mi cargo.

–¿Cuál era el tema central que los llevaba a la federación y a la dirección?

–No tenían dudas sobre sus derechos, pero querían saber si había alguna posibilidad, vía nuestra intervención, para que se los protegiera de una cultura muy perversa que impera en las instituciones uniformadas sobre lo sexualmente diferente. Dicho vulgarmente: la gastada de la que son blancos por parte de sus pares. Una cultura machista, soez, descalificadora, expresada de mil maneras en la cotidianidad de esas instituciones.

–Pero cultura nada neutra…

–Por supuesto que no: su objetivo es desalentar lo distinto, que se vaya de la institución

–Un reciente libro de un antropólogo argentino –Máximo Badaro– que escribió una tesis sobre la formación de los oficiales del Ejército a partir del Colegio Militar, donde él mismo vivió tres años, dice que a ese mundo varonil le cuesta, por caso, asumir a las cadetes mujeres, a las que ahí se las llama “cucarachas” y donde en las normas de funcionamiento solo se habla de “escuela de caballeros” y “trato viril”. ¿Qué le dice esto?

–Que como toda cultura que excluye o se resiste a lo distinto, es una cultura temerosa, débil, en consecuencia, en vías de derrota, como se está demostrando en Argentina. Un mundo viejo, forjado en una épica insustancial que el tiempo pone en ridículo…

–¿Qué aporte puede hacer la dirección a su cargo en contra de la cultura de la gastada que les denunciaron los efectivos policiales de los que hablamos recién?

–Estamos organizando ideas para alentar que en los institutos en que se forman los distintos escalones de la policía neuquina, en el marco de todo los que se les enseña en materia de derechos humanos, se inculque respetar al camarada con diferente en materia sexual. Es una propuesta amplia que requiere de la intervención de varios planos de la vida institucional de la provincia.

–¿Cómo es el vínculo entre la Iglesia Católica neuquina y la dirección que usted integra?

–Muy buena con el clero más vinculado a los sectores humildes, curas que incluso trabajan algunos temas con, por ejemplo, los travestis incorporados nuestra entidad. Temas de salud, por caso. Relación nada buena con el obispado… El año anterior, a la hora de debatirse el matrimonio gay, el obispo Melani perdió la línea, dijo que éramos un peligro para la familia, el mal… un montón de cosas. (Agencia Buenos Aires)

Adrián Urrutia es el titular de la Dirección de Diversidad Sexual en Neuquén.


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“Un paso impecable, inesperado”