Un playón brilla por su ausencia en Catriel

Tampoco están los 5.000 pesos destinados a un proyecto juvenil con el fin de construirlo. El hecho ocurrió en 1998 y en la ciudad se preguntan qué pasó con el dinero.

CATRIEL (ACA).- La construcción de un playón en una escuela primaria que hasta el momento no se ejecutó, y el destino de los 5.000 pesos que debían costear la obra, causó revuelo en esta ciudad.

El proyecto que respaldaba la construcción del espacio recreativo data de finales de 1998 y se enmarcó en un programa destinado a los jóvenes, a través de la Secretaría de Desarrollo de la Nación.

El tema fue reflotado en los días pasados por una FM local, y los ecos no se hicieron esperar: muchos padres indignados se preguntaron dónde está el dinero y por qué no se construyó el playón; otros manifestaron no conocer el tema y algunas de las partes intervinientes prefirieron el silencio.

El caso del playón que se debió construir en la escuela primaria Nº 306 de Catriel se remonta a fines de 1.998, cuando un grupo de jóvenes accedió a fondos nacionales luego de presentar un proyecto acorde a lo que marcaba el Programa de Fortalecimiento del Desarrollo Juvenil.

En líneas generales, los chicos debían abocarse a un proyecto solidario, que permitiera abrir una alternativa comunitaria. En este caso se cumplieron las pautas, porque se eligió construir un playón para uso deportivo y recreativo en el predio que rodea la escuela Nº 306, pero que además, pudiera ser utilizado fuera del horario escolar por los chicos del barrio.

Para acceder a los fondos, se debía contar con una entidad «madrina» reconocida por la Secretaría de Desarrollo nacional, que en este caso fue la Fundación Quillahue, con sede en Allen.

Con el paso del tiempo las marchas y contramarchas sobre el asunto tendieron un manto de olvido, que empezó a descorrerse días atrás, cuando se reflotó el interrogante de por qué el playón no ha sido ejecutado, si el dinero llegó a la localidad.

Hay un ingrediente en el caso que parece ser el nudo: la oficina local del SUPE tomó intervención y hasta se la señaló como «entidad madrina», aún cuando no estaba reconocida por el organismo nacional. Esa intervención se concretó en ceder un espacio físico para que los jóvenes que participaron en el proyecto se reunieran; enviar a un colaborador hasta Allen para que un joven y la vice directora de la escuela cobraran el subsidio, y mantener al resguardo el dinero que aún no se aplicó al fin para el que fue tramitado.

Ahora la situación no es tan sencilla: el grupo de jóvenes que participó en el proyecto solidario se disolvió y eran ellos los que debían participar con la mano de obra en la construcción del playón. Mientras, la comunidad educativa de la escuela Nº 306 le exige al SUPE que se haga cargo del asunto y ponga manos a la obra, muy necesaria para los pequeños que allí concurren.

Por otro lado, algunos partes se han llamado a silencio por el momento, como sucedió con la dirección del establecimiento escolar y el SUPE local, y han preferido no responder consultas.


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora