Un problema recurrente

CUTRAL CO (ACC).- La falta de agua en la comarca petrolera, donde viven casi 55.000 personas, es un problema recurrente. En esta oportunidad la naturaleza fue la responsable al generar la alta turbidez del río Neuquén. Pero en otras, la rotura de alguno de los ductos, de las bombas o el faltante de algún elemento en la planta potabilizadora, generó la falta del servicio. La última “crisis hídrica” ocurrió en el 2005 y en aquella oportunidad el gobierno provincial debió salir a repartir agua envasada a los pobladores de las dos ciudades. En esa situación, el operativo de entrega se organizaba casa por casa y a través de las asociaciones vecinales. Fueron varios los días en que no hubo servicio. La planta potabilizadora, a unos 40 kilómetros de distancia, capta el líquido y lo envía por dos ductos. El denominado “viejo” y el “nuevo” de 33 kilómetros de extensión que debió ser recambiado –faltan 17 kilómetros– por la cantidad de “vicios ocultos” que presentaba y que hacía salir de sistema de manera casi continua.


Comentarios


Un problema recurrente