Un regalo angosturense para el papa

Se trata de una faja tejida por un vecino de la villa.



#

“Lo primero que pensé es en mi madre y lo orgullosa que estaría”, cuenta Américo sobre la faja que ya tiene el papa Francisco.

Gentileza

VILLA LA ANGOSTURA (AVLA).- Desde que Bergoglio fue elegido papa, Américo Bezenzette quería tejerle una faja. Pero era sólo una idea. Faltaba la oportunidad. Y llegó: un cliente vinculado al gobierno de la provincia de Buenos Aires propuso una faja estilo Pampa de Américo y el trabajo fue seleccionado. El objeto fue parte del regalo que entregó el gobernador bonaerense Daniel Scioli al papa Francisco el pasado 4 de julio, junto a una cruz de plata y tiento elaborada por el artesano César García. La faja tiene 8 cm de ancho y 2,30 de largo, y le demandó 10 días de trabajo. Hoy se expone en una vitrina del Vaticano. “Para mi es un orgullo. Lo primero que pensé es en mi madre y lo orgullosa que estaría”, cuenta Américo, que desde el 89 se dedica casi exclusivamente a tejer fajas en telar. Tiene clientes en distintos puntos del país y sus trabajos incluso han llegado a cruzar el océano (el sultán de Brunei le encomendó la confección de numerosas fajas personalizadas en amarillo y negro). La historia de Américo, como la de muchos vecinos “adoptados” de La Angostura, es digna de ser contada. Descubrió el telar paseando por un mercado artesanal de Salta a principios de los 80. “Me gustó la textura y la tapicería. Me conecté con distintos artistas y cuando llegué a Buenos Aires hice mi primer telar”, relata. Él era utilero de teatro, y lo que en principio había sido un hobbie, se convirtió en su elección de vida. Viajó a las comunidades wichies y tomó contacto con otros maestros para asimilar las distintas técnicas textiles (Pampa, Toba y Mapuche). Y luego dictó talleres de telar en Ciudad Oculta y Barracas. Desde el 89 se dedica al tejido junto a su mujer. En el 2002 arribó a la Villa buscando las montañas y el paisaje no sólo para recrear la vista, sino para despuntar su otra pasión: el running.


Comentarios


Un regalo angosturense para el papa