Un robo dudoso, el otro frustrado

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Los jueces de la Cámara Criminal Segunda de Bariloche entendieron que sólo uno de los hechos atribuidos a un joven imputado había sido probado. Consideraron que el robo quedó en grado de tentativa y le impusieron 3 años de prisión en suspenso y pautas especiales de conducta por el mismo período, porque lo encontraron más conveniente que una pena de cumplimiento efectivo. A Maximiliano Cariaga le imputaron que a las 4:30 del 28 de marzo de 2009 ingresó a la casa de Daniel Campos y lo amenazó con un machete tras cortar los candados que aseguraban las rejas de la vivienda. Allí se apoderó de botellas de bebidas alcohólicas y 300 pesos que el damnificado guardaba y antes de retirarse amenazó a Campos para que no realizara la denuncia. El segundo hecho ocurrió horas después, cerca de las 23, cuando volvió a la casa con una tijera para cortar hierro y destruyó los nuevos candados que había colocado la víctima, a quien volvió a amenazar con un machete. En esa oportunidad lo despojó de 60 o 70 pesos y un celular, pero no pudo disponer del botín porque llegaron los policías que lo detuvieron. Campos declaró que después del primer asalto Cariaga le aseguró que no volvería, pero que a la noche, mientras el asaltante cortaba los candados por segunda vez, llamó a un amigo para pedirle ayuda. Éste llegó al domicilio poco después con los uniformados. El fiscal de Cámara Enrique Sánchez Gavier pidió 5 años de prisión efectiva para Cariaga pero los jueces consideraron que el primer hecho no estaba probado, porque el autor estaba encapuchado. Sólo le atribuyeron el segundo ilícito, en grado de tentativa. Además, le exigieron “la eliminación de conductas antisociales, tales como las delictivas”, el sometimiento a la autoridad del Patronato de Presos y Liberados, para que desde allí se le brinde tratamiento psicológico y seguimiento durante tres años.


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