Un sueño de pibes





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Murray y Djokovic, en sus primeros años de circuito.

“No creo que estuviéramos pensando en enfrentarnos entre sí, pero de chico soñábamos en estar en una final de Grand Slam’’. Así lo reveló Novak Djokovic, que hoy a las 5 de la mañana jugará la final de Australia con su amigo Andy Murray. Los dos, nacidos con diferencia de una semana en mayo de 1987, se enfrentaron por primera vez en infantiles a los 11 ó 12 años, cuando Murray ganó en sets seguidos. Volvieron a jugar algunas pocas veces e incluso hicieron pareja en dobles, cuando el inglés básico del serbio y el inglés con acento escocés de Murray no facilitaban precisamente la comunicación. “En ese entonces hablábamos más bien gesticulando’’, recordó Djokovic. Siguieron caminos diferentes en el circuito profesional: Murray se entrenó en España mientras Djokovic fue a Italia y Alemania. Su primer enfrentamiento profesional fue en el 2006. “Ha sido una gran infancia, si así se puede decir, que pasamos juntos’’, comentó Djokovic. “Por eso es una historia simpática la nuestra. Y poder enfrentarlo en una final de Grand Slam es todavía más especial’’. Los dos practicaron juntos en Perth antes del Abierto de Australia y jugaron fútbol; “lamentablemente, él me ganó’’, dijo el serbio. Djokovic recuerda a Murray como un niño de cabello tupido que ya sentía las presiones como la mejor esperanza británica de ganar un major por primera vez desde Fred Perry en 1936. Aunque Murruy dice sarcásticamente sobre ese tema que lo consideran británico cuando gana y escocés cuando pierde. “Se podía tantear en esa etapa, cuando teníamos 12, 13, 14 años, que los dos teníamos talento, motivación y mentalidad como para triunfar’’, recordó Murray ante de la final. De niños compartieron sueños ambiciosos y Australia 2011 ha sido la confirmación de aquel anhelo de la infancia.


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