Un verano "gasolero" en La Angostura

Mochileros de todo el país eligen la villa para descansar y disfrutar del paisaje.

VILLA LA ANGOSTURA (AVLA).- El turismo "gasolero" dice presente en La Angostura. Gracias al buen tiempo, los campings de la localidad se encuentran abarrotados de mochileros y familias. Si bien el "grueso" del turismo que visita la villa está compuesto por grupos familiares (45%) y parejas (40%), los grupos de amigos (segmento en el cual se registra la mayor proporción de mochileros) representan el 14%. "La temporada anterior también tuvimos mucha demanda, pero esta temporada es récord", comenta el encargado de un camping. Dentro del ejido urbano de La Angostura hay 4 campings organizados. Los precios rondan los 10$ por persona y algunos cobran adicional por carpa.

También, no tan cerca de la villa pero a pocos kilómetros, hay campings organizados con costa de lago, como el Regintuco y La Estacada (ambos a 15 y 16 km. de Angostura en dirección a Bariloche) o el camping del Lago Espejo (sobre la ruta de 7 lagos) y Brazo Rincón (cerca de la frontera con Chile). Y un sitio impostergable para todo mochilero que pasa por la ruta 7 lagos es el camping agreste del Espejo Chico, a pocos kilómetros del Espejo Grande. Allí, todos los días es el "día del mochilero".

La situación ha cambiado. Salir de "mochila" ya no es lo mismo que antes. Ahora, los chicos salen con celular y no se hace "dedo", salvo que sean tra

yectos cortos. Por eso, si bien es el turismo más "gasolero", no es tan así. Haciendo números, por lo menos, para un joven de Buenos Aires que viene en micro a pasar 10 días de camping en la cordillera (visitando varios lagos) necesita 500 pesos sólo para transporte ( ida y vuelta en ómnibus a Bs. As. y los micros de corta distancia para ir de un lago a otro) y el costo diario por acampar. Luego, a ese monto deberá sumarle la comida y los gastos circunstanciales, que dependerán de la capacidad y elasticidad de cada bolsillo.

Asimismo, las "tradiciones" del mochilero se siguen manteniendo. La cita comunitaria a la noche en algún fogón amigo (que tenga una guitarra y repertorio acorde) sigue siendo un clásico.

Finalmente, al tradicional mochilero que recorre los lagos, se suman los ciclistas que montados en sus mountain bike desandan los caminos polvorientos de la Patagonia. Hace unos años, se veían pocos y generalmente eran extranjeros aventureros, pero hoy son muchos los chicos y chicas de todas partes del país que eligen recorrer la cordillera en bicicleta.

La mayoría se traslada en ómnibus o en tren, y desde allí, comienza el viaje en la bici.


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